

Poco importa que el último intento serio de asalto por invasión a través de Ceuta (se habla de 60.000) haya resultado un fiasco al final – dado que la práctica totalidad ha regresado, o “sido regresados” – y que las aguas volvieran a su cauce… Lo que se perseguía, que es el detonante negativo, se ha conseguido. Todo el facherío nacional e internacional han puesto la máquina de bulos a funcionar a toda marcha, sin ahorrar el esperpento. Hay que meter miedo como sea. El objetivo es cargarse la política migratoria española, y, ya de paso, cargarse a su gobierno. Eso es todo. Somos interesadamente olvidadizos, pero cada vez que a Marruecos le ha molestado algo de España ha hecho lo mismo. Y, en esta ocasión, a reyezuelo Mohammed le ha sentado como un tiro el acercamiento de Sánchez a Argelia para reparar las relaciones perdidas, precisamente por su culpa y por nuestra poca gallardía en mantener lo prometido.
Al sátrapa marroquí le importa un bledo que prácticamente todos sean ciudadanos suyos – hombres, mujeres y niños, muchos niños – que lo único que demuestra es que quieren huir de un régimen, el suyo, que es cárcel y miseria, donde mueren de hambre de pan, hambre de trabajo y hambre de libertad. Le da igual. Se siente apoyado y respaldado en su tiranía por la bestia parda de Trump, y actúa en consecuencia y connivencia con él, impunemente… Apostaría, y creo que no perdería, que este inhumano y desaprensivo movimiento calculado, ha sido aconsejado por el nazi americano. Tenía que aplacar la rabia vengativa que le supuso entregar el trofeo de “su” mundial a España… Pero esto, aquí, no sabemos verlo, pues somos tan ciegos como sus bárbaros.
Buena prueba de ello es la siniestra campaña desatada desde su país por él mismo, personalmente, y que sus corifeos han extendido y trompeteado. Lean algunos vergonzosos y patéticos ejemplos: “La España de Sánchez es la de un aliado con Irán, remiso con la Otan, y ahora invadida por los musulmanes”… Otra más, made in Usa: “lo que está pasando en España, con decenas de miles de inmigrantes ilegales, ocurrió en EE.UU. con el bobo dormilón de Joe Biden, y volverá a ocurrir si los tontos demócratas vuelven al poder. No dejéis que eso pase”. Arrima el áscua a su xenófoba sardina. Otro de los desquiciados comentarios de allí es: “¿Os dais cuenta de los bendecidos que somos de tener a Trump como presidente?”, acompañando foto de la “invasión”… Y hablando de esa polémica invasión: “¡España ha caído!… Miles de hombres musulmanes en edad militar acaban de irrumpir en España desde Marruecos”, (EP.4/8), y no sigo por vergüenza torera.
Pero la vergüenza real y verdadera, es que aquí dentro, en nuestro propio país, objetivo de esta sucia campaña, no hagamos oídos sordos a esos absurdos desatinos… La auténtica vergüenza es que la derecha del partido más ultra y canalla jalee estas asquerosas mentiras, sabiendo que, a quiénes perjudica realmente, es a la totalidad del país al que dicen defender, y del que viven sin pudor alguno. La genuina vergüenza es que países como Italia se metan en su caparazón de tortuga-Meloni para que no le salpique la misma mierda en la que ella se debate con medidas nazistas de libro… En vez de mostrar solidaridad y cooperación, que sería lo apropiado, cierra a esconderse de sus propias responsabilidades… La vergüenza cierta es la falta de respuesta contundente de una Europa, debilitada y acojonada, que va como pollo sin cabeza porque ha perdido hasta su propio camino.
A todo esto, Mohammed VI culpa a las Mafias, y se queda tan ancho y rechoncho, cuando hasta los memos saben, y él más que nadie, que esas mafias lo tienen a él mismo por capo. Él es la mafia real, y las mafias actúan a su través… El ir Sánchez corriendo, llevando de la correa a su chucho de exteriores a humillarse, pidiéndole unas explicaciones que todos saben que son falsas de antemano, es una más entre muchas. El monarca alahuí es el mejor aliado tapado de la ultraderechona española, y el mejor esclavo de su amo norteamericano. Esa es la cadena.
Pero sepamos que esto ha ocurrido antes, ha vuelto a ocurrir, y seguirá ocurriendo en el futuro, esté quién esté en el gobierno de España… Recuerden que a Rajoy le tomaron el Perejil, entre otras cosas. También recuerdo que nuestro Juan Carlos I, y el padre del mojama éste, Hassán II, se trataban de “hermanos”. Pues bien, éste nos trata como a primos. Y nos viene como anillo al dedo. El negocio con Marruecos cada vez es peor, y se impone un cambio de estrategia… O eso, o seguirá chantajeándonos cada vez con mayor descaro, cada vez con mayor cachondeo, cada vez con mayor autoridad… la misma que nosotros vamos perdiendo entregándosela a él.
Puestos a las malas (no deja de ser una opinión muy personal), pasaría de colaboración entregada, al aislamiento calculado. Me explico: les devolvería esas dos ciudades que nos cuestan mucho más que nos dan, y que son nuestros puntos más débiles y vulnerables, porque, al fin y al cabo, geográficamente son suyas; y les plantaría en los morros a media Armada. Les cortaría toda relación comercial, y la desarrollaría con Argelia, Túnez, Egipto, etc… y volvería a nuestras posiciones de antes (que, por dignidad, nunca debimos abandonar) sobre nuestra política con respecto al Sahara occidental. Al fin y al cabo, somos un país de la UE, y podemos hacerle más daño que él a nosotros, si nos ponemos a ello.
Eso es lo que yo haría, claro; pero entiendo que esto ha de ser una política de consenso, una política de Estado… Un régimen absolutista como el marroquí no necesita eso, pues basta con la voluntad casi tiránica de un individuo, por poco persona que sea; pero en una democracia formal, es la unión de los partidos lo que hace fuerte al país y a sus gobiernos… Realmente, si Marruecos se está aprovechando y chantajeando a España, es porque está viendo a un país dividido, casi fratricida, con una polarización de idiotas; y que es absolutamente incapaz de unirse como una piña cuando las circunstancias lo requieren. Y en eso sí que, por desgracia, llevan razón.
Pero lo que es realmente cierto es que el conato no ha quedado en nada irreparable, a despecho de los “manolos del bombo” que aporrean lo contrario…Yo me quedo con la inmensa tristeza de esa imagen de un niño marroquí que abraza a un legionario suplicándole que no lo devuelva a Marruecos, que quiere vivir en España por mal que sea. Con eso me quedo. Y con el luto de cien familias, las de los ahogados, por el simple hecho de querer buscar una vida mejor para ellos y para sus hijos… Yo me pregunto, y le pregunto a ustedes: ¿qué conciencias cargan con eso?..
MIGUEL GALINDO SÁNCHEZ / miguel@galindofi.com www.escriburgo.com
