EL CAMINO QUE ANDAMOS

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La frase anunciada ante los medios por el Asesor de Seguridad Nacional de Dónald Trump, Stephen Millers, es toda una declaración de intenciones: “los fuertes hacen lo que pueden, los débiles sufren lo que deben”… Creo que no puede estar más clara. Lo que manda es la fuerza, y la debilidad es para quienes la merecen, esto es, el resto de los que no somos como ellos. Y en ese resto se incluye al propio Tribunal Penal Internacional, al que este mamut descerebrado y su cohorte de mandriles ha declarado la guerra por el solo hecho de intentar hacer justicia, ¡qué osadía!..

En este mundo, que ha perdido la sensación de realidad, y se debate entre lo bochornoso y lo facineroso, hay once altos cargos de ese mismo Tribunal Penal Internacional, con sus cuentas bloqueadas y la prohibición de pisar EE.UU, ni siquiera para ver a sus familias… Una ofensiva de Estado declarada por su secretario, Marcos Rubio, que ni se molesta en disimular su propósito. La causa es la condena por genocidio al asesino Netanyahu, que no puede pisar suelo de una democracia formal por riesgo a ser detenido. La respuesta de Trump es que el criminal semita puede viajar a Norteamérica, pero no los magistrados que lo han condenado.

La lógica, la suya, claro, es de una perversión total y absoluta… Lo que el actual Washington quiere es subvertir el orden internacional, saltarse todas las leyes, e imponer su demoníaca voluntad; y el Tribunal Penal Internacional es su primer enemigo al que doblegar. Se ha destituido al fiscal, Karim Khan, quién firmó la orden de detención contra Putin y Netanyahu, acusado de “conducta sexual inapropiada”, aún sin pruebas por demostrar, y eso lo dice el que fue amigote y cliente del mayor depredador sexual del mundo: Eipstein… Y el caso, desgraciadamente, es que el resto de las naciones, y esa Onu inoperante – aparentemente libres aún – no se atreven a levantar la voz, mucho menos a plantarse y oponerse.

No ocultan, ni Trump ni ninguno de sus secuaces, que están financiando todos los populismos fascistas y de ultraderecha que están surgiendo como setas venenosas en toda Hispanoamérica y en toda Europa… Estos declarados y no disimulados apoyos tienen una finalidad que tampoco se molestan en tapar: “se trata de extender el movimiento Maga a todo el planeta, y establecer un nuevo orden mundial”, según el bocazas integral de Ellon Musk, uno de los financiadores. No engañan a nadie. Si acaso, nos engañamos a nosotros mismos en un opiáceo “Carpe Diem” que apesta a suicidio moral y social de toda la ciudadanía de este mismo mundo… Se aprecia con toda claridad en los votos que, in crescendo, van sumando la representatividad de esas formaciones neonazis que van apareciendo como pústulas cancerígenas en todo el desgraciado mapamundi, que, por lo que se desprende, merecemos.

Alguien me susurra, como aquél a la oreja de los caballos, que la Democracia tiene argumentos suficientes como para detener esta deriva… ¿Están seguros?.. ¿Tal y como la República de Weimar frenó a los que la llevaron a la Segunda Guerra Mundial?.. Yo no lo veo. De la Historia no hemos aprendido nada, y repetimos torticeramente todos los errores y los horrores que Europa ha padecido y quiere volver a reverdecer. Hasta los partidos conservadores centrados (como en el caso de España) se entregan dócilmente a la bestia que los arrastra al fascismo más extremo… y que, además, se lanzan, a su vez, en manos del más enloquecido trumpismo.

Y ese apocalíptico tótem ya lo ha anunciado, sin ambages, en la reciente Cena con los Medios de Comunicación, a bombo y platillo: “me presentaré otra vez a las siguientes elecciones, aunque lo prohíba la Ley”; y añade: “no nos dejaremos robar de nuevo las elecciones”; y por si existe alguna duda: “modificaremos el sistema electoral según convenga”; y aún remata: “si tengo que blindar las urnas con las fuerzas paramilitares del Cei, lo haré sin dudarlo un momento”… Son algunas de sus exaltadas afirmaciones vertidas en ese evento. El que avisa no es traidor.

Los socios que rodean y arropan a semejante monstruo pardo son los hombres más ricos del mundo; las grandes fortunas de Silicon Valley; los amos del espacio y los medios de comunicación; las grandes oligarquías financieras que quieren repartirse el mundo a su rebufo… Y es a todos ellos a los que nos estamos entregando en vergonzosa mansedumbre. Trump tiene el poder del dinero, el de las armas y el de su locura, y eso, si no lo hace invencible, sí que lo hace temible… De ahí que el resto de las naciones se rindan ante sus sucios abusos… ¿Qué quiere raptar en su propio país a su presidente, causando 300 muertos, por cierto, y acusarlo con falsos cargos?. Pues lo hace. ¿Qué quiere atacar a un país, como Irán, sin consultar a su propia cámara legislativa?.. Pues lo hace. ¿Qué quiere amenazar a Europa para que le entregue Groenlandia?.. Pues lo hace. ¿Qué quiere hacer una colonia suya a Cuba?.. Pues lo hará.

Ahora ha herido de muerte al Tribunal Penal Internacional; su próximo objetivo será el Tribunal de Justicia de La Haya; y luego, a poco que se le ponga a tiro, sustituirá a la Onu por un club de amigotes y mafiosos para repartírsenos como a ganado. Lo de la Otan, al fin y al cabo, ya es suya, pues es su mayor accionista, y tiene a un pelele lameculos al frente… Esos son sus más inmediatos objetivos. “Los fuertes lo pueden, los débiles lo sufren”, ha afirmado el tal Millers, su mejor bocachanclas. El resto, absolutamente todo lo demás, ya será cosa exclusivamente nuestra.

“Toda forma de desprecio, si interviene en política, prepara e instaura el fascismo”. (Albert Camus).

Miguel Galindo Sánchez / miguel@galindofi.com / www.escriburgo.com

Escriburgo

Durante 30 años fue vicepresidente de C.O.E.C.; durante 20 años Juez de paz; durante 15, Director de Caritas... Es autor de cinco libros. - Ha fundado varias ONG's, y actualmente es diplomado en RSC para empresas; patrón de la Fundación Entorno Slow, y Mediador Profesional.