VAMOS HACIA ATRÁS

Me acuerdo de cuando los del Movimiento 15-M (hoy, Podemos y Cía.) inventaron, o estrenaron en España, los llamados “skratches”, y los justificaban como “jarabe democrático”. No he de negar que una gran mayoría de políticos – por igual de izquierdas que de derechas – merecen que les estén paliceando constantemente en sus cómodos y suntuosos domicilios, dado que solo se dedican a hacer declaraciones demagógicas, acciones antidemocráticas, y llenarse el bolsillo con dinero público… Sin embargo, igual comprendo que alterar la convivencia ciudadana tampoco sea una solución adecuada.

Pero lo indignante es que hoy, aquellos mismos elementos, que aún viven requetebién de su cuento izquierdista, digan, hagan y defiendan, a la vez y con toda su caradura, lo que antes tanto criticaban… A la pareja Iglesias-Montero, por ejemplo, que decían, cuando acosaban a Cristina Cifuentes, “si nosotros gobernamos, lo primero que haremos será acabar con estos privilegios”, lo primero que hicieron al llegar al poder fue mercarse su vergonzoso casoplón en Galapagar; y denunciaron con todas sus fuerzas a cuántos les hacían esos skratches. Precisamente.

Hoy, él reconvertido en empresario de hostelería, de esos de los que largaba en general lo que no está en los escritos, y de los hosteleros en particular, que practican un régimen laboral esclavista para con sus empleados”; y ella, aún subida a las ubres de la alta política y bien cobrada de la Administración, enviando a su retoño a colegios privados, de bien y buen pagar, mientras, desde su puesto, aún sigue practicando el discurso de lo público… Es más: en una entrevista de la cadena Ser, tiene la desfachatez de soltar si papá y mamá quieren llevar a sus hijos a un colegio privado (…) es porque no quieren que haya niños gitanos, ni hijos de migrantes marroquíes y ecuatorianos, ni de la clase obrera” sic, E.P.13/9, pg.12). Muy coherente la tal tipa.

Sin embargo, cobra nómina de eurodiputada por decir lo contrario. Esto es: combatamos a los fascistas hasta que podamos vivir como los fascistas (y no estoy diciendo que los que llevan sus críos a lo privado lo sean, pero ellos sí que lo dicen)…. Una buena parte de culpa la tienen los sistemas que se dicen democráticos por consentir que cuentistas aprovechados de toda calaña vivan de la política practicando la desvergonzada incoherencia con el desparpajo con que lo hacen. Que existan cientos de miles de ciudadanos que traguen con estas patrañas, y los voten, no es óbice para que no exista una ética en sus praxis políticas. Al final de todo es una falsedad que se consiente y se paga muy bien pagada, por cierto, pero que no deja de ser un fraude político.

El problema es que esta amalgama y enfermiza contaminación se está extendiendo por todo el mundo, y se está concediendo carácter de respetabilidad política a toda actitud antidemocrática… Fíjense, por otro pésimo ejemplo, a lo ocurrido no hace mucho en un país como Gran Bretaña, que ha sido cuna y símbolo de democracia, de respeto a los derechos humanos, donde se está persiguiendo a los que se manifiestan contra el genocida Netanyahu, y encarcelándolos acusados de practicar “terrorismo”… cuando el terrorista es el mandatario israelí. El movimiento Plasticine (plastilina) por su juego de palabras a favor de Palestina, mueve en las calles a gente con la camiseta puesta de Plasticine Action, y son detenidos por el solo hecho de vestirla.

El mundo al revés… El pastor James Grote, grita a la prensa mientras se lo lleva la policía: Hago esto porque soy un servidor de Jesucristo, que rompió las reglas injustas para crear la paz”. Intelectuales, artistas, gente joven y mayor, y ciudadanos de toda calaña y condición son llevados a comisaría por el solo hecho de salir a la calle con esas camisetas calificadas de “subversivas”… Se está tratando como delincuentes a los que claman contra el genocidio, pero no se trata como criminal al genocida. Y esto está ocurriendo en un país como el Reino Unido.

Ya sé que tiene su explicación política: Inglaterra es aliada ancestral de EE.UU., y hoy, Norteamérica está gobernada por un loco matón asociado a Netanyahu y al fascismo internacional. Él mismo está desplegando a la Guardia Nacional por todos los estados cuyos gobernadores le plantan cara a sus desmanes. Impune e irracionalmente… Pero que las democracias europeas le sigan ese siniestro juego hasta este punto, es un suicidio y una rendición que nos hace cómplices de los asesinos.

Y todo está ocurriendo, en mayor o menor medida, en toda Europa. Se transigen con equipos que representan a un país genocida en todos los campos y convocatorias, y se silencia y persigue a los que protestan por ello… “Solo a los que practican la violencia”, aclara el alcalde madrileño, pero el otro día se vió (prontamente silenciado por los medios) cómo la policía cargó contra unos portadores de banderas palestinas, tan solo para provocar una reacción por su parte que se considerara contraria, y poder tener la excusa para la actuación… Son viejos trucos que vuelven a ponerse en práctica, como filtrar alborotadores, para justificar lo que se consideran métodos coactivos.

Así que sí… Estamos asistiendo a un retroceso en los valores y los derechos humanos; una especie de antidemocracia a través de la democracia. Pero lo más triste y angustioso de todo es que no se está dando por fuerzas fascistas en golpes de estado, sino por gobiernos legítimamente elegidos en las urnas. El mal viene de la propia raíz: de nosotros mismos, que hemos puesto ahí a toda esa gentuza. Esa es la acojonante diferencia… Volviendo a España, cuando Vox se muestra más nazi, chantajista, embustero y propagador de odios, más expectativas de voto recibe. Así que mirémonos dentro de todos y cada uno de nosotros mismos. En nuestro propio y personal espejo, y no en el de nadie…

Miguel Galindo Sánchez / www.escriburgo.com / miguel@galindofi.com

Escriburgo

Durante 30 años fue vicepresidente de C.O.E.C.; durante 20 años Juez de paz; durante 15, Director de Caritas... Es autor de cinco libros. - Ha fundado varias ONG's, y actualmente es diplomado en RSC para empresas; patrón de la Fundación Entorno Slow, y Mediador Profesional.

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