¿LIBERALISMOS..?

Joseph Stigliz no es precisamente un don nadie… Es Premio Nóbel de Economía; fué destacado economista del Banco Mundial; también asesor de la Casa Blanca con Bill Clynton; y profesor en Yale, Princenton, Standfort, Columbia, y una ristra de prestigiosas universidades de aquí te espero… Si hago esta larga presentación es por mi menda, porque dice lo que yo humildemente opino, y porque me siento apoyado en aquello que pienso. Egoísmo de juntaletras, a la postre… Yo voy largando por ahí creencias sin ton ni son, y la gente cree que estoy más p´allá que p´acá. Al menos, me siento un poco menos gilipollas.

En su último libro, “Camino de Libertad”, se autoanaliza a sí mismo en su larga carrera – tiene 84 años – pone en perspectiva la economía mundial; y hace un muy duro alegato (no exento de autocrítica) contra la idea de libertad absoluta en “un liberalismo que ha llevado al actual autoritarismo”… Y lo analiza muy bien analizado, lo que pasa es que no les voy a contar el tocho, como es natural. Baste con una o dos de sus muy categóricas afirmaciones, como la anterior, que vengan a ilustrar la cosa del tal caso: “Los mercados sin restricciones no son libres, sino que acaban en monopolios”. Blanco, y en botella.

Este hombre, que sabe un rato de lo que habla, se carga de un plumazo la toda bondad de la Globalizacion, y termina por reconocer que está haciendo más mal que bien, ya que no tiene solución para los problemas que está ocasionando, y sus posibles respuestas están en manos de los monstruos que ella misma ha creado… ¡Guay!, poco más o menos lo que este tontucio lleva diciendo y repitiendo desde hace años. Una de esas monstruosidades – señala – es Trump, que le parece una tremenda amenaza para toda democracia; un “aspirante a dictador” que, no pudiendo existir la economía sin certezas (es un principio de la misma) este elemento se ha convertido en un brutal generador de incertidumbres. En román paladino: está puesto ahí para cargarse la economía mundial. Muchos observadores ya aseguran que estamos en la desaceleración previa a la recesión.

El ”Emperador de Washington”, como lo llama en una reciente entrevista, exige la sumisión de todo el mundo, pero, mientras muchísimos están gustosos a inclinarse a sus caprichos y besarle su casposo culo, China no está dispuesta a hacerlo… Es lógico, son más listos que el franzquenstéin trumpiano, y los tiene cogidos por los cogolondrios. Trump amenaza que el que no baje la testuz perderá sus garantías de seguridad económica porque le subirá los aranceles hasta asfixiarlo, pero resulta que el mayor tenedor de Deuda del Estado de EE.UU. es el chino, precisamente. Una posesión que se estima por encima de los 700.000 millones de dólares, que son muchos dólares, dicho sea de paso.

Además, es tan burro este burro, que ha perjudicado gravemente a sus industrias de servicios como el turismo, la sanidad, educación, etc… Con su “América primero”, lo que está poniendo primero es a China, que es la que ganará el pulso por las malas, y con él también, y ya de paso, el mercado mundial. Tampoco es para alegrarse, pues China no es que sea de fiar, pero es el coloso más poderoso en un enfrentamiento con Trump… El resto, ante esta indefinición, vamos como poyos sin cabeza y sin saber a qué mamá gallina piar.

Pero hablando de lo que hablamos (Trump es un desgraciado inciso que hay que incluir) este sabio y experimentado economista, suelta que “los mercados no regulados han generado una enorme desigualdad. Y las redes sociales permiten a la gente ver esa injusticia. Eso crea un terreno muy fértil para los demagogos”… Creo que esto es tan obvio que el que no lo ve es porque quiere estar ciego. Pero yo añado a su aserto que “las redes sociales permiten a la gente participar de esa injusticia”. Analicen ustedes los Amazon y retahíla, y vean lo que está pasando: las consecuencias que están trayendo, y el cómo nos estamos comportando.

El neoliberalismo empresarial está creando enormes concentraciones de poder de mercado, tanto en los gigantes tecnológicos, como monopolizan la producción y la distribución de los productos de consumo, con nuestra entusiasta, sí, pero también nefasta (y suicida) participación… Esas cotas de poder, esas oligarquías, acumulan pocos pero gigantescos círculos de riqueza, con los que compran (ellos dicen “contribuyen”) a los políticos que más y mejor les bailan el agua. Cualquier populista les vale. Trump es su primera y mejor apuesta, ya que fortalece todos los populismos neofascistas del resto del mundo, a los que financian… Por ejemplo, nuestro Vox está preferentemente financiado a través de la banca húngara de Orban, de la que le llegan suculentas “ayudas”.

En Europa habremos de ponernos las pilas y ver qué estrategia se adopta… Por otro lado, China, que no pierde comba, también está llegando a la conclusión de empezar a pasar de una economía basada en la exportación, a un modelo económico impulsado por la demanda interna, esto es: producir lo que su propio mercado va a consumir, que era el modelo – al menos el alimentario – de antes de la “globalización”. Eso sí que es en verdad el “primero China”, y no lo del “primero América” del bocazoquete de Trump.

Todo esto que hilvano aquí es, por supuesto, que compartiendo la opinión de Stiglitz, el eminente globalizacionista que se ha convertido en su principal revisionista… Vale, de acuerdo, pero que con permiso de don Cambio Climático, del que también éramos tontucios negacionistas, porque, precisamente, no interesaba reconocerlo por esa misma globalización… Pero ahora da la casualidad, o mejor: la causalidad, que se ha hecho efecto de tal causa… Y, a lo mejor, o a lo peor, no lleguemos a tiempo a rectificar, o puede que a medias, que, aún sabiendo que es gran parte del problema, también podría ser parte de una ya obligada – aunque aún no reconocida – solución. No lo sé… Pero si sé que el invento está dando las últimas boqueadas, y nosotros, como siempre, de fiestas manifiestas.

Miguel Galindo Sánchez / www.escriburgo.com / miguel@galindofi.com

Escriburgo

Durante 30 años fue vicepresidente de C.O.E.C.; durante 20 años Juez de paz; durante 15, Director de Caritas... Es autor de cinco libros. - Ha fundado varias ONG's, y actualmente es diplomado en RSC para empresas; patrón de la Fundación Entorno Slow, y Mediador Profesional.

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