ZAPATERÍA FINA

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Quién me iba a decir a mí que aquel presidente socialista, al que llamaban Bambi por su aspecto ingenuo y con salidas de infeliz, como lo de la “Alianza de las Civilizaciones”, o su última de que “con las guerras se acaba prohibiéndolas”, iba a desencadenar tamaña investigación de enriquecimiento ilícito y tráfico de influencias que tenemos en la actualidad sobre su persona… Ni qué decir que toda la trama, de momento, se basa en indicios, aún no en hechos probados -eso ya se irá viendo- y que debemos tratar el caso bajo la presunción de inocencia. Los juicios mediáticos previos, jaleados por una oposición que bien tiene porqué callar (su sede de Génova también mereció un registro policial no hace tanto), son injustos, al menos hasta que la Justicia no emita su fallo definitivo.

Dicho esto, hay que reconocer que esos “indicios”, aún en fase de investigación, son, como los terremotos, de categoría siete. Por lo menos. Y que deberíamos poner una prudente distancia entre imputado y condenado. Si todo eso que se está dando a conocer, aunque solo sea en parte, fuera cierto, el daño que sufrirá el partido que lo sustenta será enorme, y su influencia como expresidente se irá al cubo de la basura. Por eso me huelo que su defensa atacará los defectos del sumario para invalidarlo, y así atrasar todo lo que se pueda el juicio y ganar tiempo. Pero la cosa pinta mal, muy mal.

De momento, todo va a cuenta del espectáculo: los registros de la Uco, transmitidos en directo para refocile del personal; lo que va sacando a la luz la Udef, con el fin de que no falte casquería al mogollón de comentaristas que se apelotonan en los programas de televisión, es lo que hay que engordar el morbo para que no decaiga a cosa… Nos alimentamos con eso, al fin y al cabo, y aquí hay vísceras y visceralidad sobrada para ello, no me digan que no. La maquinaria de demolición del personaje y aledaños se ha puesto en marcha.

Cada cual del Psoe intenta defenderlo a su manera… Sánchez lo hace a capa y espada para con su integridad personal, y eso puede ser un error si luego resulta condenado por los tribunales de justicia. Mejor sería mostrar su sorpresa y advertir que lo prudente es un discreto silencio hasta que los indicios no se conviertan en pruebas. Sería lo sensato, aunque sé que no es lo normal… Por otro lado, Felipe González, tirando de su ironía ácida, dice que “no lo considera con capacidad para montar tal ingeniería financiera”. Una manera de llamarlo tonto sin llegar a llamarlo delincuente… todavía.

El panorama de la democracia española no puede ser más triste y desconsolador, incluso para aquellos que, borrachos de odio y venganza, se alegran de las desgracias de un adversario político, por muy enemigo que parezca ser. No hay ninguna grandeza en eso, todo lo contrario… Aquí pierde España y todos los españoles, y no gana nadie (ellos tan solo se aprovechan del demérito ajeno). Pero perdemos todos. Tan solo demuestra un par de cosas, al menos: que la corrupción en este país es endémica y generalizada; y que, cuando los jueces emiten un fallo, ambos dos, derechas e izquierdas, si el veredicto no es acorde a sus intereses, atacan con rabia a la judicatura… En tal aspecto son iguales de ruines y rastreros. Intentan manipular al poder judicial según les convenga para desgastar al contrario. No se puede hablar de nobleza alguna.

El camino misterioso político de Rodríguez Zapatero, ahora convertido en Zapatero remendón, no reside sepultado en los miles de folios de un sumario judicial. Lo que salga de ahí, limpio o sucio, no va a aclarar el enigma de su figura, cuyo esplendor tánto ciega a los más, y menos, líderes destacados de una izquierda que hace aguas. Incluso en las bases, en que tanto se insiste en hacer de él un referente ideológico… Eso ya, ocurra lo que ocurra, se ha derrumbado. Ya no existe tal faro. Adiós a los mitos.

Cuando J. Carlos Monedero se retrató, muy orgulloso él, con el expresidente socialista, selló un pacto equiparable a una lobotomía política, porque se olvidó, ipso-facto, que el 15.M del que nació Podemos se instituyó, precisamente, contra el gobierno del mismo Zapatero… Olvidó lo funesto y negativo de su segunda legislatura: el no reconocimiento de la crisis económica; el sometimiento posterior a los “hombres de negro” que le forzaron a una reforma constitucional; los negativos rescates bancarios, que aún no han sido devueltos; la falsedad de aquellos “brotes verdes” de los que hablaba, y su negacionismo financiero con Elena Salgado, mientras hacía drásticos recortes sociales… Y cuya pauta, por cierto, siguió al pie de la letra Mariano Rajoy.

Quiero decir con esto que tampoco fue el mejor, ni el peor, pero sí escaso, presidente de los que hemos tenido. Más bien me atrevo a decir, y ustedes sepan perdonarme, que no salió de la mediocridad. Una opinión muy personal, claro, como luego su amistad con Maduro y el madurismo, el corrupto dictador venezolano que llevó a su país a la ruina. De eso habla el auto que apunta a que de tal andanza se sacó petróleo, y no precisamente en sentido figurado.

Entiendo que Rufián se sienta traicionado tras haber leído el auto de imputación. Yo lo entiendo no como a su persona, sino a la ideología izquierdista. Sacar pecho de lo que no se es, es un fraude. No se puede ser socialista y corrupto a la vez; eso es utilizar los ideales ajenos para el enriquecimiento personal, y tal cosa es deshonesto e inmoral, aparte de lo que tenga de ilegal.

Por eso digo, y repito aquí, que este servidor de los frailes no cree en las ideologías; porque se han convertido en nidos de ladrones y cambistas, como el nazareno aquél decía de la casa del Padre… Muchos de los que hoy claman contra un supuesto lafware, hace quince años estaban en las plazas de las ciudades clamando contra las políticas de Zapatero, pero éste, que parecía tonto cuando lo compramos, sabía que esas críticas se convertirían en aplausos en el momento que dejaran de pisar las calles y pasaran a pisar la moqueta de los escaños… Dicho y hecho.

Miguel Galindo Sánchez / miguel@galindofi.com / www.escriburgo.com

Escriburgo

Durante 30 años fue vicepresidente de C.O.E.C.; durante 20 años Juez de paz; durante 15, Director de Caritas... Es autor de cinco libros. - Ha fundado varias ONG's, y actualmente es diplomado en RSC para empresas; patrón de la Fundación Entorno Slow, y Mediador Profesional.