
para MURCIAECONOMÍA
No hace tanto, en una de las salas del Palacio de Congresos de Barcelona, y en unas jornadas organizadas por el Círculo de Economía catalán, se desarrollaba una conversación abierta y pública entre el sociólogo Hein de Haas, autor del importante ensayo “Los Mitos de la Inmigración”, y la conocida periodista y articulista de El País, Najat El Hachmí… No era un Foro cualquiera. Allí estaban políticos europeos de primera fila, economistas de medio mundo, altos directivos empresariales, y académicos de toda laya y condición. Como igual asistían, faltaría más, un jefe de Gobierno (Sánchez) yendo de sobrado, y un jefe de la oposición (Feijóo) totalmente desnortado. Cada cual, claro, seguido de sus séquitos. Sus particulares cortes de faraón.
Mientras los titulares se los repartían entre cómo sortear los aranceles del burro americano, que hacen picadillo a toda empresa; y la pelota en el tejado del Estado de si el BBVA se zampa al Sabadell o qué, con las bendiciones sanchunas, o no, Najat y Heïn desliaban una muy interesante – y sugerente – madeja, sin lo que concierne a la misma, todo lo demás resultaría humo de pajas… En cuanto a lo de la absorción del Sabadell, ya que lo he citado, Sánchez habla de abrir consultas para obrar “en interés de los ciudadanos”. Por definición, todo lo que vaya a favor de la concentración de poder, va en contra de la libre competencia, y, por lo tanto, contra los intereses de la ciudadanía. No sé a quiénes ha de consultar (¿?).
Pero vayamos a lo que iba: De Haas, fuera de toda demagogia, venía de entrevistarse con jóvenes de varios países africanos que estaban en vías de arriesgar sus vidas en la ruta de los cayucos para buscarse la vida y un futuro para los suyos… “Si llegan y consiguen la documentación necesaria, atraviesan la frontera y siguen vía Europa; pero si no, una vez aquí trabajarán en lo que sea, mandar remesas a sus familias, y tan solo desean poder pagar aquí sus impuestos para así poder considerarse parte del sistema”… Haas evidencia además que “nada ni nadie logrará parar esta dinámica”, y así lo hace constar en sus sobradamente avalados estudios. Posteriormente, el mismo sector económico privado implicado en resolver el problema de la vivienda, presenta un memorándum al gobierno de que hay que levantar más de un millón de viviendas públicas, el Gobierno dice que se compromete a erigir 180.000, y el sector le responde que existen 800.000 plazas de albañiles por cubrir, y nosotros con millones de inmigrantes por legalizar… ¿A qué c… estamos jugando?..
“La inmigración legal e ilegal a EE.UU., Gran Bretaña y Europa occidental ha crecido en las últimas décadas. Resulta evidente que las medidas represivas en las fronteras, no solo no han logrado sus objetivos, sino que han empeorado los problemas”… Máximo cuando en destino – por ejemplo España – están saltando las alarmas por una falta escandalosa de empleos cualificados, sobre todo en los oficios de toda la vida. Actuamos como el perro del hortelano, que ni come, ni deja comer, como dice el refrán. En vez de dirigirlos a la formación para cubrir esos puestos de trabajo, para que, ganándose ellos la vida, igual aporten sus impuestos a la Tesorería de la Seguridad Social como también al Erario de Hacienda, los privamos de todo y los dejamos en la calle para que se vean forzados a robar para poder comer y luego tener la perfecta excusa para acusarlos de delincuentes… Ese es el discurso racista y xenófobo, falso y mentiroso que apoyamos y votamos.
“Cuando oigo a los políticos lamentando el hundimiento de un cayuco, veo solo lágrimas de cocodrilo. La trata de personas, de hecho, no es la causa de la inmigración irregular, sino que es la consecuencia de permitir que los inmigrantes hagan un trabajo esclavista y mal remunerado que nosotros no queremos para nosotros mismos”… No se ha pasado de Haas, lo ha clavado; lo que pasa es que existen muy oscuros y ocultos intereses que todo esto no se haga con luz y taquígrafos, y donde siguen participando unas mafias con enormes beneficios que repartir… y no digo más. Ustedes sabrán sacar el hilo, si no son muy tontos, claro.
Pero de Haas seguía arreando: “No podemos tener un debate serio sobre la inmigración, si no tenemos también un debate igual de serio sobre el mercado laboral, y no sólo de quién va a cuidar a nuestros mayores, o cómo vamos a organizar nuestras economías”… más claro, blanco y en botella. En este país, solapadamente, se está empezando a hacer lo que Trump está haciendo abiertamente: echar las culpas de todo, absolutamente de todo: inseguridad, paro, pobreza, etc., a la inmigración. Algo tan simplista que hasta la masa ciudadana se traga el embuste, y se actúa en consecuencia: con toda nuestra ignorancia a cuestas de nuestra ignominia del voto.
Cuando se demuestra la falacia, los ultras del populismo habrán dinamitado todos los fundamentos de la Democracia (Trump ya lo está haciendo), y ya no se podrá mantener ni siquiera el ejercicio de la libre opinión, como yo estoy haciendo aquí y ahora en este artículo… entre otros casos y otras cosas. Pero entonces ya será demasiado tarde como para rectificar… Como dijo en ese mismo foro europeo un español de origen inmigrante: “los que ya nos consideramos nuevos europeos, más que la esperanza económica, vimos en este continente un territorio de libertades. Nosotros sabemos distinguir muy bien lo que es vivir en un Estado de Derecho, de lo que es dejar un régimen totalitario”.
Digámoslo en verso: Su utopía (la de ellos) es la plena ciudadanía… Pero es que también puede ser nuestra solución. Y la de Europa. E incluso la de occidente… Pero miremos a España que, como en un microcosmos, representa al resto: Natalidad por debajo de cero (y lo poco que crecemos son hijos de padre inmigrantes); sin relevo generacional ni para trabajar, ni para mantenimiento; con una población menguada joven que solo quiere una de dos: o un empleo de jefe, o sacarse unas oposiciones; nómina de superempleado o de funcionariado… fín de trayecto… ¡Ah!, y otro detalle sacado del Informe Haas: “Un alto porcentaje de los que vienen formados y titulados, cruzan los Pirineos. En la península quedan los que se necesitan para el mal pagado trabajo que los españoles no quieren hacer”..
Ni el presidente, ni el jefe de la oposición, que pasaron por allí, se dieron por enterados…
MIGUEL GALINDO SÁNCHEZ / www.escribirgo.com / miguel@galindofi.com
