
La conocida frase asignada a Franco: “Haga como yo, no se meta en política” es mucho más que una ironía. Él tenía a su disposición una caterva de ministros, cada uno con su propio aparato, para que ejecutaran sus decisiones. La política era para sus subordinados, no para consigo mismo.
Pero dicen que ese consejo él lo recibió de Hitler en Hendaya: “Limítese a gobernar, y no se meta en política”, parece ser que le dijo el otro, y de lo que tomó buena nota.
Es exactamente el mismo método que utiliza Trump y que aconseja a sus colegas y alumnos: exigir sin negociar. Para lo segundo están sus lacayos. Esa, y no otra, es la estrategia.
Miguel Galindo Sánchez / www.galindofi.com / miguel@galindofi.com
