GENUFLEXIONES

El mundo anda genuflexo ante la imposición y la barbarie… Europa se ha arrodillado ante Trump con lo de la imposición de los aranceles, y otras cosas. Gran Bretaña le ha hecho una recepción al tal Donald digna de un emperador (no les ha faltado ni la carroza en que pasearlo), mientras su ciudadanía reprobaba al tirano – es un hecho claro el que hoy, los políticos elegidos por sus ciudadanos pasan de ellos, cuando no van contra ellos – y se honra a los dictadores que imponen sus satrapías.

Un sátrapa que, en su propio país, persigue la libertad de opinión de los comunicadores, organizaciones y medios, forzándolos al despido, tan solo porque lo critican… ¡y lo hace en nombre de la libertad de expresión!.. Tan solo de la suya y de los suyos, claro. Se envía al ejército a los estados de gobernadores que no se rinden a sus bestialidades. Se está persiguiendo y castigando incluso a los que critican a su criminal socio Netanyahu por ejercer genocidio, cuando hasta la Onu lo está calificando como tal. Y digo lo de socio porque lo es con respecto a ese mismo genocidio: permite el holocausto porque tienen prevista una asociación para repartirse el pastel de Gaza, con Palestina incluida que vendría después.

A Putin, un cachoanimal igual que él, que también ha sometido la democracia de su país a su dictadura personal, y al que imita en sus métodos, tan solo le ladra desde lejos por sus abusos sobre Ucrania, y porque, quiera o no, aún forma parte de esa Otan de la que quiere ser dueño y señor. Pero se arruga en su presencia, como se humilló tras, a su vez, él humillar a Úrsula Von der Layen… Tan solo China, la India y Brasil no se doblegan ante su política absolutista arancelaria; y eso, porque están formando eje con Rusia, al igual que aspira Maduro, y que, a su vez, Putin rinde genuflexión a China y Corea.

Es el nuevo panorama de confrontación que se está conformando en el mundo… Quizá sobrevenga una nueva “guerra fría” de bloques, como mal menor, si no una guerra en su amplio sentido de la palabra, pero con una Europa dividida dentro de sí misma y sometida a los trols europeos del propio Trump. Al menos, de momento… Pero el pavoroso factor sobre el que parece levantarse esta monstruosidad es que todos estos “perros de la guerra”, con una caterva de imitadores besaculos que le están naciendo en los países de este mundo, lo hacen enarbolando la misma bandera: el ataque indisimulado e indiscriminado, basados en bulos, mentiras y falsedades de todo tipo; y lo hacen en defensa – dicen – de esa misma Libertad de Expresión que ellos no toleran en los demás, y que, cuando ellos gobiernen (que lo harán, pues los estamos votando) actuarán como lo está haciendo su ídolo Trump: persiguiendo, acosando y prohibiendo a todos aquellos que la ejercen; y cargándose todos los Derechos Humanos.

A mí me recuerda a lo que escribió Georges Orwell en “Rebelión en la Granja”: “Si la libertad significa algo en absoluto, esto es el derecho a decirle a la gente lo que no quiere oír”… Pues bien, ese es el derecho que se están cargando en EE.UU.; que ya se cargaron en Rusia; que lo están haciendo en Polonia, Hungría, Italia, Reino Unido y otros lugares que jamás concebiríamos; y que igual se está haciendo ya en nuestros pueblos, ciudades y comunidades en el que mandan en comandita el Dúo Dinámico del PP y Vox.

Y ante estas cosas, ante el deseo de perpetuar el abuso sin fundamento alguno; ante el pisoteo y desprecio por los derechos, e incluso de las vidas humanas, incluido el derecho internacional, los europeos nos limitamos a rumiar con mansedumbre vacuna, por “lo bajini” si acaso, y no sin antes hacer una cortesana genuflexión de acatamiento… La causa y motivo resulta evidente: esta Europa no se siente preparada para afrontar la amenaza rusa (ya está provocando a los flancos de la propia Otan) sin la protección americana. Una protección de la que, es cierto, ha usado y abusado, y que ahora le trae inseguridad, entrega incondicional, y cobardía. Esto es: la gran genuflexión.

El resultado crucial es el auge político de la extrema derecha; precisamente en el escenario de una última guerra mundial propiciada por esa misma extrema derecha: Europa. Debería ser estigmatizada unánimemente, pero, por el contrario, no solo se ve tolerada, y aupada, sino que es hasta protegida, y desde dentro de las propias naciones que se dicen a sí mismas democráticas… Tan solo que un par de ejemplos ilustrativos: jamás se han visto frenadas ni perseguidos los manifestantes por enarbolar banderas palestinas o de cualquier otro país masacrado, ni siquiera aquí, en España, la no institucional republicana. Sin embargo ahora se arremete contra los que actúan a favor de los derechos humanos…

…Como querer hundir los barcos de las Ong´s, por cierto, con todo ser humano dentro. Éste es el segundo ejemplo: a políticos y políticas, individuos e individuas, que mienten descaradamente, insultan, falsean, o propagan odio sin ningún tapujo, y llaman a la gente a la revuelta y la violencia, y utilizan la mentira flagrante para el linchamiento, no se les persigue ni jurídicamente. Esos partidos, abiertamente anticonstitucionales, antes habrían sido ilegalizados, y hoy, por el contrario, son entronizados.

Por eso la cita de Orwell anuncia y denuncia la degeneración del poder y la corrupción de los estados de derecho… Así como igual la corrupción del seguidismo ciudadano de las siglas más nazis y abyectas de todas… Quiso enterrar en su libro un mundo viejo, pero anunció un mundo nuevo igual de viejo. Un nuevo mundo que hemos re-construido con el concurso de todos y cada uno de nosotros.

Miguel Galindo Sánchez / www.escriburgo.com / miguel@galindofi.com

Escriburgo

Durante 30 años fue vicepresidente de C.O.E.C.; durante 20 años Juez de paz; durante 15, Director de Caritas... Es autor de cinco libros. - Ha fundado varias ONG's, y actualmente es diplomado en RSC para empresas; patrón de la Fundación Entorno Slow, y Mediador Profesional.

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