Para MURCIAECONOMÍA

Hace sus buenos tres cuartos de vida que un servidor de ustedes no ha visto lo del invento eurovisivo, o eurovomitivo, o lo que sea, por el que se despiporra el gentío… Creo recordar que el último que ví – no sé si por los setenta – cuando nuestro entonces Julio Iglesias, pura mantequilla, cantaba aquello de su Gwendoline (les hablo de memoria). Antes creo, tampoco lo recuerdo bien, de que la maciza Massiel, tan solo que con una simple y llana minifalda, y aún su más simple y llano La-la-la, se llevara al europersonal de calle… Y ya entonces, aquello era como un intercambio de cromos entre amiguetes en el recreo. El uno le daba sus puntos a otro y el otro le correspondía, y todo aquello. Después, tras ver el vacío hedonista, el mercadeo y politiqueo que se ha adueñado de ese circo, no toco esa tecla así me amputen el dedo.
Y si más de medio siglo después me tienen aquí, escribiendo sobre tal basura, es motivado por la europayasada este año montada – y lo pongo en verso porque una y no más – pues meterme en esas meriendamierdas me producen sarpullidos hasta en el hígado, no les digo más… Pero es que, a las cotas de indignidad y poca vergüenza a las que se ha llegado en esta ultima edición, nunca jamás antes habían sido alcanzadas. Parece haberse dado como una especie de alineación planetaria para terminar de alienar a los ya de por sí alienados por este fenómeno.
Que eso se ha convertido en un negocio que mantiene en nómina a un bien nutrido grupo de sicarios y asaltamanteles está fuera de toda duda; tan solo hay que echar un somero vistazo a los parásitos que, meses antes del evento, han montado con su BenidormFest y cuánto andamiaje lleva consigo… A mí no me parecería ni mal ni bien si todo ello lo sufragaran los pagafantas de toda esta eurofantasmada; pero que mucho de eso se pague (y se paga) con dinero público a través del propio ente de televisión pública, me parece bastante inmoral.
De ahí que de ese mostrenco esté politizado hasta el tanga de la tal Melody. Todo es política de la más baja estopa y estepa; y el oscuro método de recogida de votos esté enfocado a determinados y ocultos intereses subpolíticos. Apesta a componendas desde lejos, y contamina cuánto toca. Eso, aparte de que las representantes enviadas (las nuestras, al menos) sean más gritonas que cantantes, y se valore más la parafernalia con que se visten que la calidad y/o cualidad de lo que en realidad se vomita en sus numeritos. Puro vacío hedonista. En nuestro patriotero caso andamos siempre en los vagones de cola, y ya ni siquiera la sufrida Portugal nos arrima sus votos… Cada año enjaezamos más lo cosa como si fuéramos a arrasar, y cada año pasamos del triunfalismo más ortodoxo al ridículo más espantoso.
Pero lo ocurrido en este último es de infravergüenza total, pues se ha puesto en negro sobre blanco lo que ya se sabía de antemano y se callaba a trasmano. Me refiero, claro, a que nuestra televisión, por su cuenta y riesgo, colocara un fundido en su transmisión con el mensaje de la sangrienta incongruencia y se lo pasara a la concurrencia, esto es: concienciarnos del espanto de Israel con respecto a Gaza, donde Eurovisión queda con todos sus culos – y tiene muchos – al aire.
Pero eso ya se sabía, y sobre lo bochornoso del caso nadie dice ni hace nada… Es de una deshonestidad manifiesta que no se admita a Rusia por su ocupación brutal, ilegal y unilateral de Ucrania, y se acoja a Israel, que aparte la igual de ilegal ocupación de Palestina, está masacrando a la población civil de Gaza, ensañándose encima con los niños y provocando un holocausto sin precedentes… No existe la más mínima explicación razonable que lo justifique… Y eso aparte de que Israel, que yo sepa, salvo que se hayan cambiado los mapas y la geografía, no es un país europeo… Nunca nadie ha aclarado semejante paradoja.
Lo que nos lleva a que esta fantochada, aparte de estar vergonzosamente politizada, es profundamente inmoral, además de claramente hipócrita… Ítem más existe en este caso un espantoso “inri”, y es que se le ha otorgado, encima, el segundo puesto a la participante israelí (¿?), una zagala superviviente de la jaleada escabechina aquella de Hamás, que se está utilizando para justificar los mismos asesinatos multiplicados por decenas de miles, y que el propio Netanyahu ha designado para pasarnos por los morros de Europa que a su venganza le suma su cachondeo. Le ha salido rentable la estrategia al genocida, desde luego…
Si Brusela no toma cartas en semejante cachondeo, en tan sangrante incoherencia, este engendro eurovisivo irá a cargo de su conciencia… Conciencia que sí han demostrado tener esos cientos de espontáneos que han abucheado lo que se tenía que haber prohibido, y que, los responsables irresponsables de Eurovisión silenciaron, poniendo en su lugar aplausos enlatados para que no quedase registrada la protesta por unos crímenes contra la humanidad… La tal Eurovisión se ha cubierto de mierda, pero los responsables auténticos son todos los países que deberían de negarse a participar, y en todos y cada uno de los ciudadanos de calle que apoyan y jalean tal maldad.
Aquí, naturalmente, el PP y su extremo VOX, han criticado a Sánchez por su ocurrencia, y han defendido lo indefendible y cuánto es condenable… Pocas fechas después de su numerito, Israel tiroteaba a una misión europea de visita en Gaza… Feijóo confunde el hacer oposición con el hacer justicia. Es capaz de engordar el mal antes de reconocer el bien, por el solo hecho de ser su antagonista… Y estoy hablando de humanidad, no de la puñetera política, a ver si me entienden…
MIGUEL GALINDO SÁNCHEZ / www.escribirgo.com / miguel@galindofi.com
