
El asunto, por cierto que facineroso, de las “licitaciones” en los Ayuntamientos, es comparable a que las empresas del municipio les paguen impuestos para que éstos (los Ayuntamientos) les apuñalen en sus intereses. Exactamente igual.
Más que nunca, las multinacionales están chupando la sangre a las pequeñas empresas, ésta vez a través de sus administraciones locales… No todas las leyes son justas, y ésta es abyecta, y bochornosamente injusta. Yo no sería capaz de asumir un cargo local en ayuntamientos que gastan fuera lo que recaudan dentro. Es obsceno e inmoral.
Y las organizaciones empresariales que tragan con tamaña deshonestidad y no presentan batalla en la defensa de sus afiliados, son tan cómplices como los verdugos. Tan culpable el que lo aplica como el que lo permite.
Miguel Galindo Sánchez / www.galindofi.com / miguel@galindofi.com
