KRIMINAL PRÁXIS

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Suena un piano de fondo. Una niña contempla resbalar la lluvia en el cristal de la ventana… “Mamá, ¿cuándo volverá papá?”, pregunta a su madre, en la cocina. Cambio de plano: se muestra a un grupo de soldados arrodillados; un oficial con una pistola les va pegando un tiro en la cabeza por macabro orden. A uno de ellos, al caer muerto, les resbala una foto de las manos. Es la niña que preguntaba a su madre. “La guerra arrasa con todo. No dejes que los demás decidan el destino de tu familia… Vota Fidesz”.

Es el spot preparado por Orban para las próximas elecciones húngaras, en el que vuelve a pedir el voto para su partido ultranacionalista, elaborado en un montaje hecho con I.A., y sin la advertencia legal de avisar que no son imágenes reales. La estrategia es frenar a su oponente europeísta, Peter Magiar, dando torcidamente a entender que los padres de los hijos, y esposos, húngaros, pueden morir en la guerra abierta con Ucrania, luchando junto a una Otan, que, por cierto, también está para defender a Hungría del insaciable verdugo Putín,  al que defiende en sus fines asesinos… Precisamente.

Orbán puede sumarle la opacidad de las plataformas, dado lo complejo de monitorizar las redes… Y un pequeño detalle añadido: cuenta con el apoyo estratégico de las empresas americanas de alto dominio tecnológico, socias de Trump en estos menesteres, como Ellon Musk con su red de satélites y los de Silicon Valley… Ese es el plan. Una técnica manipulatoria de masas que parece diseñada tanto al más puro nazismo, como al más puro stalinismo; y enfocada, por insidiosas añagazas, a hacerse con el control de la gente a través del miedo, inoculando el temor por la amenaza.

Nadie puede revestirse totalmente contra tales técnicas subliminares de manipulación de masas. Se necesita de una formación que pocos sistemas educativos aplican en sus países. Todo lo contrario… de hecho se abona el terreno a los bulos, y se mantiene la mayor ignorancia política y social entre la gente… El que, en pleno siglo XXI, exista tal patina de incultura engrasada por el panycirquismo que sale favorecido de ello, incluso financiado con el dinero público pagado del bolsillo de los propios ciudadanos, y los que aún creen la jaculatoria ejemplar de que “con Franco vivíamos mejor”, son los que se encargan de enraizar en los sistemas antidemocráticos por excelencia.

Como un solo ejemplo, tenemos que verificadores húngaros han detectado anuncios políticos en Facebook, vinculados al entorno Fidesz, que circulan impunemente sin nada que los identifique como publicidad electoral. Infiltración directamente mental, o cerebral, pero que no es casual, sino muy causal… El comecocos en Hungría, como también en otras partes de Europa, anda suelto y sin control… En Alemania, un tribunal ha ordenado a “X” que facilite datos a los investigadores para que puedan analizar la difusión de contenidos relacionados con las elecciones húngaras, en aplicación a la Ley de Servicios Digitales de la propia U.E… Algo que se incumple sistemáticamente.

La debilidad europea a la hora de aplicar medidas contundentes, supone acelerar la propia decadencia y disolución de los sistemas democráticos… Los resultados de los votos logrados con semejantes subterfugios no deberían ser admitidos por el conjunto de la Unión Europea; y mucho menos ser reconocidos por los países que se llaman a sí mismo democracias. Por mucho que estén apoyados por los grandes sátrapas del planeta, v.s. Trump, se deberían rechazar de plano tales métodos, y puestos en cuarentena diplomática a todos esos países con sus reyezuelos… Sin contemplaciones. En verdad, Hungría-Órban deberían estar cautelarmente fuera de Europa con todas las consecuencias, dado lo que hay.

Pero la Unión es débil, está maltratada por su principal y más poderoso aliado de la Otan, en manos de un loco imponderable, y encima alberga en su propio seno, encapsulado, a todo el veneno ultra, que la tiene vendida en la esencia de su existencia… Así mismo están las cosas actualmente, y este es el ahora de todos los ciudadanos que formamos, o dividimos, a esa misma Europa. La resolución de ese Juzgado alemán implica que la plataforma X, como gran operador digital en territorio europeo, debe prohibir el acceso a esa información, en todo su alcance, así como suspender las interacciones, y los patrones de amplificación de tales mensajes, cuando existan riesgos sistémicos (que existir, existen cada día más) y que pone en riesgo cualquier sistema democrático.

Yo abriría una porra a fin de que el personal votara por lo que se cree que va a pasar…Más que una votación, naturalmente, sería una opinión abierta y sincera. Pero me temo que la ciudadanía ha perdido su confianza en sus políticos y sus organizaciones, y no se creen nada de lo que les digan los unos y los otros. Esa es mi apreciación, salvo los cerrados de mente, claro. Lo que ya escapa a mi entendimiento es el por qué, esos mismos ciudadanos que dicen estar desencantados, se apuntan a votar a los peores de todos en vez de a los menos malos (buenos, no hay). Renovar significa mejorar en lo posible, no empeorar. O eso creo yo…

Por supuesto, hay otra opción, y es optar por la soga. Todo suicida tiene derecho a suicidarse. Como todo ser humano tiene derecho a equivocarse y arruinar su vida y la de los suyos por una elección voluntariamente errónea… Y apunto esta posibilidad porque mi olfato de perro viejo apunta a generaciones de personas jóvenes que, por no saber, tampoco quieren saber. Los mayores no hemos sabido enseñarle lo que los sucesivos sistemas educativos les han escamoteado, y ya tampoco quieren que les enseñemos nada. Tampoco se fían de nosotros, y tienen sus motivos… Pues hacen bien; no hay mejor enseñanza que la que se sufre en los propios lomos, no en los ajenos; y para eso hay que experimentarlo… Un servidor del convento, como que ya lo tiene aprendido, si les parece, me bajo en la próxima, ¿vale?.. Pues muchas gracias.

MIGUEL GALINDO SÁNCHEZ // www.escriburgo.com // miguel@galindofi.com

Escriburgo

Durante 30 años fue vicepresidente de C.O.E.C.; durante 20 años Juez de paz; durante 15, Director de Caritas... Es autor de cinco libros. - Ha fundado varias ONG's, y actualmente es diplomado en RSC para empresas; patrón de la Fundación Entorno Slow, y Mediador Profesional.