

La de la jefa de la Comunidad de Madrid y la de su noviete, a cualquiera se le puede echar de comer aparte, aunque a ambos los parieron y ellos solicos se juntaron, acomodando el refrán. Cualquiera de los dos merece al otro, y los dos representan a lo más granado de la España tramposa y trilera. Tanto de los negocios como de la política, si bien ambas cosas son la misma cosa. Por lo menos aquí, en esta España mía, esta España nuestra, donde la mentira y la contradicción van de la mano en tales casos. Es lo que más nos representa.
El hecho de llevar a todo un Fiscal General del Estado a juicio tiene su mérito, aún en un país que es La Meca de las filtraciones judiciales a todos los niveles y en todo tiempo. Se le ha hallado filtrador no confeso de los chanchullos delictivos del partenaire de la prójima, que él previamente había reconocido, y que hasta la prensa amarilla y todo quiosquero estaban enterados previamente de tal filtraje. Acojonante. Ha logrado desviar el foco de atención de sus delitos fiscales al propio Fiscal que habría de juzgarlos, y consigue que se ponga el delito (presumido y no demostrado, por cierto) por encima de sus continuas evasiones al erario público… Y ese también público circo ciudadano, y también mediático, aplaudiendo desde las gradas como los conejos de los platillos.
Y lo último de su parejica, que, por cierto, ha pasado de presentarse como política libérrima que defendía los derechos del aborto, a mandar a las mujeres a abortar fuera de SU Comunidad, se ha plasmado en un rifirrafe reciente con su homónimo VOX, con respecto a la política migratoria, en una frase soltada desde la Asamblea madrileña, que, aún en su costrosa contradicción, la retrata a la perfección: “Alguien tendrá que limpiar, y poner los ladrillos de las casas donde vamos a vivir los demás, ¿no?”… esto es: ¿quiénes van a hacer el trabajo estajanovista y negrero que no queremos hacer nosotros?.. En román paladino: para que nosotros estemos arriba, otros tendrán que estar abajo, y habrán de hacer tal trabajo.
Aunque luego niegue el matiz, ha sido sincera al exponer sus íntimos sentimientos a sus extremaliados: si vosotros rechazáis de plano a los inmigrantes, nos dejáis sin esclavos, ¿es que no lo veis, cacho pencos?.. En el detalle de “¿quiénes van a empinar los ladrillos de las casas en las que vamos a vivir?”, lo larga en una aclaración muy ilustrativa de “nosotros, los demás”… Ellos seguirán malviviendo en chabolas, o en la Cañada del tío Raimundo, que van sobraos, o, con suerte, hacinados en habitaciones alquiladas por los rentistas que comprarán esas mismas casas que ellos levantan.
Este es el recorrido, a la postre, de su frase, aparentemente liberal dentro de un contexto cerradamente racial… Ante la temeraria imprudencia de su socio Vox, opone la calculada temperancia interesada de sus condicionada y relativa opus/ición. Que nadie vea más allá de lo que realmente es. Su discurso siempre ha sido cargar contra los Menas, pero no para exterminarlos, sino para utilizarlos y explotarlos… Al menos, los xenófobos más inteligentes, ven la ventaja económica de tener a millones de cotizantes productivos en los sectores primario y secundario, para que sus hijos estén en carreras universitarias que les procuren la cima del cotarro… Ya saben ustedes aquella frase del jugador de canicas: “mientras rula, no chamba”…
Pero es que el ejemplo del “empinaladrillos” le ha salido del subconsciente, toda vez que su partido es como el Perro del Hortelano con lo del problema de la vivienda: que ni soluciona nada, ni deja solucionarlo a nadie. Menos aún a los “rojos” de la oposición, no sea que les joroben el negocio de la especulación… Naturalmente, el discurso oficial es que están a favor de que los jóvenes puedan adquirir su vivienda, pero es que la culpa es de los otros de enfrente, que ni saben, ni quieren; no como ellos, que quieren y saben.
Como por ejemplo, aquí, en la Región de Murcia, donde al admirador de doña Isabel le han tumbado un proyecto “favorable y asequible”, como anunciaba panfletariamente… La asequibilidad y el gran, enorme, favor, se resumían en viviendas de escasos noventa metros cuadrados, a ciento ochenta mil euros la pieza. Para los jóvenes y las clases desfavorecidas. Ni su sociamigo Vox ha podido aquilatar tal disparate, y eso que son de tragaderas anchas. Todo un esperpento en una de las regiones con el más bajo nivel de renta conocido de toda España: con el segundo Pib por la cola del nacional, y un vergonzoso 40% de pobreza infantil, esto es, nuestros niños de hoy que van hipotecarse en esos pisos del mañana, a mil euros el palmo.
Lo que pasa es que los reyezuelos de las taífas, como el nuestro, es como Díaz Ayuso en su rico Madrid, que nunca sacan a relucir las cifras de la vergüenza… Todo lo contrario, solo saca a pasear su “vivimos en la mejor región de España”, y ya de paso “en la mejor tierra del mundo”, se atreven a proclamar en sus demagógicas cuentas y cuentos trufados de triunfalismo de cartón-piedra. Esos otros datos los callan, los ocultan y los disfrazan como pueden. Como nuestro nivel del 30% en el mayor índice de desigualdad de todas las españas, por mal ejemplo, y porque viene a cuento.
Hay que tener mucha cara dura y muy poca vergüenza tan solo como para pensarlo… Sin embargo, ahí van a parar nuestros votos; En tales tipos, y tipas, depositamos nuestra confianza; en tales sujetos confiamos nuestro futuro y el de nuestros hijos… Aquel consejero de Díaz Ayuso preguntaba “¿dónde estaban los números de pobreza que denunciaba Cáritas, que él no los veía?”… López Miras, tampoco los ve; son una ilusión, un trampantojo, no existen… como doña Isabel dice, están limpiando nuestra mierda y empinando nuestras casas; o trabajando nuestros campos, ya dicho sea de paso… Y eso, claro, no cuenta.
Miguel Galindo Sánchez / www.escriburgo.com / miguel@galindofi.com
