LA PASTA MANDA

PARA MURCIAECONOMÍA

Después de la arrancada de caballo, parada de burro… Este aforismo castellano es lo que le ha pasado a Trump tras su anuncio de subida general y monstruosa de aranceles. Que ha dado marcha atrás y se ha puesto a negociar, con China sobre todo, tras haberse declarado como su principal enemigo. Igual tiene paralizadas las amenazas a Europa y a cuántos les echó encima sus cientos por ciento. Ya dije en un artículo aquí mismo, que esas coces terminan por tener efecto boomerang y llegan a golpear, y además con efecto, su propia economía, si bien, mientras tanto, joroba a todo el mundo.

Lo que no esperaba, la verdad, era esta parada de asno tan radical y repentina. Y es que leo un reportaje en un Magazine sobre los llamados “Sheriffs de Wall Street”, o también “vigilantes de bonos”, que, de alguna forma y manera, controlan todo el mercado mundial. Son cuatro fondos de inversión: Vanguard, Fidelity, el Fondo Soberano Noruego, y el más poderoso que los engloba a todos, y que se conoce como BlackRock. Son unas super-poderosas financieras que manejan billones de dólares, y que pueden frenar hasta a la bestia panocha de Trump, como ha sido el caso. La incógnita es, ¿a qué intereses obedecen y a quiénes rinden cuentas estos superpoderes financieros?.. En el fondo es una lucha entre monstruos.

Un conocido economista mundial, Ed Jardeni, lo define como “una actitud colectiva de mercado”. Y dice de ellos que “si las autoridades fiscales monetarias no regulan la economía, lo harán los inversores de bonos”. Este conglomerado, aclara, de inversionistas, “castigan” decisiones económicas erráticas, exigiendo rendimientos más altos a la hora de comprar deuda soberana… En román paladino: tienen a los gobiernos agarrados por sus Bonos del Tesoro. Y parece ser que a escala mundial… En este caso, cuando Trump anunció enfáticamente ese “Día de la Liberación” con aranceles generalizados en plan bestia parda, tales fondos empezaron a vender masivamente bonos estadounidenses por un tubo. Eso produce una recesión de libro automáticamente, y anuncia una muy alta inflación… Un tal Jean Briwin, analista-jefe de Inversiones de BlackRock ya lo advirtió en su momento y día.

Pero los jumentos no piensan, y ante lo que empezó a ocurrir en Bolsa, ordenó a Jerome Power, el presidente de la Reserva Federal, en su tono coloquial incluso en las redes: ”baja los tipos de interés, ¡AHORA!”. Pero no le hizo caso, aún bajo la amenaza de cese fulminante. “El resultado inmediato es que la rentabilidad del bono americano a diez años – referencia para hipotecas, préstamos y coste de la deuda pública – se hubiera disparado”, afirma el tal analista… Traducido: EE.UU. habría tenido que pagar cientos de miles de millones de dólares adicionales en intereses de su deuda, que ya supera, por cierto, el billón de dólares anuales (más que su presupuesto en Defensa), y hablando tan solo que de intereses. Y en este mismo 2.025 vencen 9,2 billones de dólares en Letras del Tesoro que deben abonar o refinanciar. Calculen.

Esto es lo que siempre se nos ha dicho y enseñado que hace un elefante en una cacharrería… La cuestión está en la gente que apoya y besa el culo al elefante. Que son muchos más de los que creemos, y de más arriba de lo que pensamos.

MIGUEL GALINDO SÁNCHEZ / www.escribirgo.com / miguel@galindofi.com

Escriburgo

Durante 30 años fue vicepresidente de C.O.E.C.; durante 20 años Juez de paz; durante 15, Director de Caritas... Es autor de cinco libros. - Ha fundado varias ONG's, y actualmente es diplomado en RSC para empresas; patrón de la Fundación Entorno Slow, y Mediador Profesional.

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