PARA:


Las uvas del nuevo año han corrido por cuenta de Trump, el que se apunta a sí mismo como también nuevo amo del mundo… Happy New Year, y ha mandado el Derecho Internacional a tomar por donde ponen las gallinas. Ha roto el tablero de juego, le ha dado una patada (en su caso, una coz) a las fichas, y ha puesto a la diplomacia mirando a Ricote, como decimos aquí los murcianos. Se ha quedado con Venezuela por un par de inapelables y buenas razones: porque quiere su riqueza petrolífera, y porque le ha dado la real gana. Sin Onu de por medio, sin Tribunal Internacional de La Haya, e incluso sin pedir permiso a su propio Senado. Simplemente porque ha querido.
Y ante la manifiesta pasividad del resto del mundo, y de las instituciones internacionales, atónitas y atemorizadas, esto viene a imponer un nuevo orden mundial: la ley de la fuerza ejercida por los más poderosos, y todas las organizaciones y normas por las que nos hemos regido hasta hoy, a la puñetera papelera… Y hay que reconocerle al cernícalo que había avisado: quiere toda América para los EE.UU, y quiere a Europa bajo su bota, sin pararse en medios, ni en remedios ni en remiendos. De hecho, ya ha dicho a la UE que es de régimen a punto de caducar y que apoyará a todos los partidos de ideología fascista que aparezcan para acelerar el proceso, y que, de momento, quiere Groenlandia como aperitivo.
Con la decapitación de Maduro (que no del régimen chavista, si éste se convierte en su alfombra), ha legitimado a Putin para que haga lo mismo con Ucrania, y a todo otro país que le venga en gana apropiarse de lo que quiera. Y ya ha soltado que también se prepare Colombia, que igual va a por ella. Como queda legitimada China para intentar lo mismo con Formosa, aunque allí pinchen con ellos en el mismo pastel… Y esto supone una muy clara declaración de principios: TODO VALE. Cada cual agarre lo que pueda mientras duren las rebajas de Enero, pero cuidado conmigo que yo lo quiero todo entero…
Lo que ocurre en el caso de Groenlandia es peligroso y peliagudo. Muy especialmente porque pertenece a Dinamarca, que es territorio europeo, además de ser miembro de la propia Otan, a cuya alianza también pertenecen los propios EE.UU. de Trump… Y eso supone un cóctel explosivo para todas las partes que puede desembocar en una III guerra mundial, a poco que se fuerce la situación. Si el americano hace valer su peso en la Otan, a cuya alianza también pertenecen los países europeos, y fuerza a negociar, Europa ya quedaría tocada, si no hundida. Al menos, entregada… Y si usa su segunda baza: abandonar la Alianza Atlántica, quedaríamos vendidos a merced de Rusia, y desapareceríamos como Unión Europea, que es lo que vaticina Trump. Europa quedaría inerme e indefensa en sí misma y por sí misma, pues se quedaría hasta sin tirachinas.
La clave (aún) está en el conflicto de Ucrania, que también quedaría a merced de Rusia, e indirectamente también la propia Europa, llegado el caso, pero… Trump ya ha provocado el primer incidente con Putin por un par de petroleros de bandera rusa atrapados por EE.UU. cuando salían de puertos venezolanos cargados de crudo. De momento la cosa parece haber quedado en tablas, pero traerá su cola… Ucrania podría ser su segundo escenario de intereses enfrentados. Y a Europa, lo menos malo que le podría pasar, reconozcámoslo, es que se destrocen entre ellos, salvo que se pongan los bloques de acuerdo en la carnaza que cada cual se reserve para sí mismo, algo que también podría pasar.
Eso ya ocurrió en la reciente Historia, y por eso Rusia le tiene tantas ganas a Europa, que tras la II guerra mundial quedó bajo la égida de Norteamérica… Caso y cosa que Trump está a punto de reventar en el enfrentamiento con sus hasta ahora aliados. Europa, en definitiva, es una tajada en la sopa que ambos desean engullir, y en la que nos jugamos nuestra existencia como ciudadanos libres que dicen que aún somos. La estructura de bloques está a punto de quebrarse, y no sabemos en qué plato vamos a caer. Esa es la puñetera realidad hoy en día.
Lo de que si nosotros, como ciudadanos europeos, somos conscientes de este análisis, por defectuoso que sea, para mí, personalmente, es una incógnita… Estamos demasiado pendientes de nuestras cositas interregionales, y de ver como nos pisamos la sombra los unos a los otros para adquirir más peso en un conjunto que amenaza dejar de existir entre las garras de los dos monstruos que van a por nosotros… Estamos en salvar nuestra olivera, cuando se va al carajo la huerta entera.
En cuanto a nuestro país, España, la antesala de África, la hemos convertido en el Patio de Monipodio… Como siempre, y esto ya es endémico en nuestra historia, andamos divididos y enfrentados entre nosotros mismos, polarizados y manipulados como los cejijuntos navajeros que seguimos siendo, a cargo de unos extremos totalmente idos de sí mismos y escapados de toda racionalidad… Una izquierda alucinada, que solo sabe mirarse su propio ombligo, en vez de enfrentarse a la realidad y a su realidad; y una derecha ya de antemano entregada a Trump, y que es despreciada por Trump, dejándola expuesta al más patético de los ridículos. Con sus declaraciones pilladas en falso y contradictorias en sí mismas, al estar vendidos a Vox. Ambos dos esperando a Godot (Trump)…
…Su emperador que, a su vez, también se constituye en empalador de cuanto se mueva en su contra… Como aquel príncipe de Valaquia, Vlad Drácul, al que le faltaban estacas para ensartar a tantos enemigos por salva sean las partes… Esto es lo que tenemos a las puertas, aunque nosotros, la única puerta que vemos sea la salida del toril a la arena semanasantera; de pasos y cofradías; y de llenatascas, que es lo nuestro y muy nuestro… Y a lo mejor, puede ser, es posible, que sea de lo único que debamos de ocuparnos, ya que lo demás no es cosa nuestra; que eso otro sea cosa de los políticos, que pá eso están, además de para medrar a nuestra costa y por nuestra casta.
Pero la cuesta y la cuenta es solo nuestra. Y hemos de subirla a mordiscos, o bajarla a trompazos, nos guste o no oírlo. Mucho menos reconocerlo… Existen cuatro bandarras empeñados en imponernos un nuevo orden, una nueva concepción del mundo, un nuevo estatus; y tenemos una humanidad gentificada y arrodillada ante ellos… “Hágase en mí según tu palabra”, le dijo la madrevírgen al palomo. Y al que nació lo tratamos como inmigrante en su propia tierra, y se le quitó de su propia casa; y se le crucificó; y se adoró al crucificador a través del crucifijo… Y he aquí que en esas mismas estamos.
MIGUEL GALINDO SÁNCHEZ // www.escriburgo.com // miguel@galindofi.com
