

En un goteo que, cada vez más, va colmando el vaso, los lugares más humildes, pero concienciados, del globo, se van saliendo y pidiendo borrarse de la prestigiosa lista de la Unesco que los señalan como Patrimonio Mundial… Que muchas gracias, pero que no. Que los apeen, por favor, del tratamiento. La gotera empezó en el 2007 con el santuario de Orix de Arabia, en Omán, el primer enclave que pidió ser borrado de tan señorial lista (Guía Michelín de Lugares Turísticos). Un par de años más tarde, se apeó de ella el Valle del Elba, en Dresde. El último desclasificado fue en 2021, la ciudad marítima y mercantil de Liverpool.
Pero siguen sumándose las bajas… Como Vilkolínec, una remota y encantadora aldea de Eslovaquia que pide ser liberada del sello de la Unesco y de toda guía turística. Sus habitantes consideran que “la distinción fue un penoso error”, según declaran en la prensa. Los más de cien mil visitantes que reciben “asolan y desolan su vida y su paisaje”, añaden. No se puede decir más claro y con menos palabras… El Área de Conservación de Ngorongoro está también reclamando su salida de tan selecto club como destino de safaris asalvajados que arruinan uno de los ecosistemas más ricos en fauna de la sabana africana. “Se está generando tal deterioro natural, y creando tantas tensiones con la población autóctona” que están deseando que pase de ellos este cáliz. Lo tachan de “territorio ocupado”.
Las grandes ciudades bendecidas por el maná turístico tienen estructuras y capacidades suficientes (aún a costa de su propio patrimonio y sufrimiento vecinal) que medio pueden absorver – cada vez menos – esas mareas de turismo desenfrenado y hasta vandálico. Pero los puntos frágiles y genuinos, como los ejemplos citados, están siendo literalmente arrasados por este ingenio que se ha ido de las manos… La realidad es que los grandes centros de turismo están siendo cada vez menos reales y cada vez más parques temáticos. Aquella película de “El turismo es un gran invento”, de Paco Martínez Soria, se está convirtiendo en el quinto jinete del Apocalipsis. Y, a pesar de todo, grandes urbes como Venecia, Roma, Londres, Barcelona, Canarias, etc. ya están dando trompetazos de aviso, a los que, por cierto, intentan silenciar los medios.
La penicilina fue buena cuando la descubrió Marie Curie, y salvo muchas vidas. Pero, si te pasas de la dosis, igual puedes matar a los pacientes… Y si se aplica a pacientes débiles y delicados, de poco peso y vida elemental, que son de natural alérgicos a ella, entonces te los cargas directamente, como son los modelos detallados con que he abierto este artículo. Hoy en día, in crescendo el fenómeno turístico, disparado y disparatado, ya está ocasionando más pérdidas en naturaleza, patrimonio y calidad de vida (que no se quieren cuantificar porque el interés que manda sobre todos es sectorial) que lo que nos podemos imaginar… El buen amaestrador que lo amaestre, buen amaestrador será.
Pero hay otra forma de colonizar un país, no sé si mejor o peor: por las inversiones, por el flujo de capitales en activos de cualquier naturaleza… Aquí, en nuestro país, esto es una selva de depredación continua, donde todo vale y poco, muy poco, se cuenta. Por ejemplo, ¿sabe usted que más de lo invertido en la bolsa española, Íbex para los amigos, es capital extranjero?.. ¿Y que la deuda española está en manos de fondos de inversión chinos, noruegos, y hasta coreanos?.. Pues esas son las verdades, las auténticas cloacas de las que, ¡aleluya!, vivimos todos tan ricamente como si nada pasara y todo fuera mérito nuestro. Y, en modo alguno, es así…
Recientemente leo en la prensa de por aquí que los Brithis de su majestad inglesa, han bajado una cuarta parte el consumo de nuestras frutas y verduras que le exportamos… Very Güell. Ahora ese porcentaje, que no es poco, lo consumen de Marruecos y de Egipto. Nada de productos spanish perecederos. Lo que sí prefieren invertir es en bienes raíces, en ser dueños y señores de nuestro suelo, de nuestras viviendas, y de nuestros servicios – como la sanidad, por ejemplo – en lo que somos una perita en dulce para ellos; o de piruleros camareros… Un estudio de Idealista, apunta a que ello tiene una buena parte de culpa del problema y encarecimiento de la vivienda en España.
Es otra manera de colonización activa, como digo… El cambio de estrategia económica desplegado en nuestro país, si lo comparamos con el de muchas décadas atrás, resulta meridianamente claro: nos hemos desindustrializado a favor de un modelo basado en el turismo, los servicios, la paella y la especulación. La cuestión es que el “modelo Cigarra” tiene un peaje, y estamos comenzando a pagar, y estamos empezando a pagar los primeros platos del menú turístico… El más barato de ellos es saber inglés desde el nacimiento y aprender a servir mesas. Lo demás, como dice el Evangelio, “nos será dado por añadidura”.
Parece que últimamente, el Gobierno se está dando cuenta de esto, y entonces está iniciando tímidos acercamientos a potencias como China para que instalen aquí su industria automovilística (MG) en Extremadura, Galicia, o donde les plazca y si a bien lo tienen… En Los Alcázares, junto al Mar Menor, la internacional Ikea va a levantar un gran campo de placas solares, cuya electricidad producida será de ellos, claro, no nuestra. No es industria propia, que esa la hemos hecho paja de habas; es ajena, y se podrán ir por donde han venido, pero, bueno, algo es algo. La cosa es que lo que regalamos nos devuelva algún rédito. El salirse del camino que se ha labrado es realmente difícil, pues la mula tira a su roal, y solo puede conseguirse de un par de maneras: o con un trabajo paciente corrigiendo los desequilibrios – carencias y excrecencias – o con una caída económica de los mercados (nada extraño, por cierto, tal y como está el mundo), y que se nos lleve el aire el chiringuito, y que tengamos que empezar de nuevo por la punta.
Pero que sepamos que hemos vendido nuestra alma, como el Sr. Fausto aquél… Todo está en que sepamos engañar a Mefistófeles, pero me temo que estamos durmiendo la siesta del borrego. Un lánguido adocenamiento general en el que todos los de aquí, y parte del extranjero, estamos metidos. Eso sí, sepan que estamos siendo colonizados por güiris que, encima, no son de la Unión Europea, que son de los de la roca de los monos. A esos, que no vienen a producir nada, los de la ultraderecha no les tienen xenofobia.-
MIGUEL GALINDO SÁNCHEZ / miguel@galindofi.com / www.escriburgo.com

