POLITICABUELOS

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Bueno, pues de cara a la canícula, ya en el parón estival, donde la política patria se discute acodados en la barra del chiringuito, en bermudas y con una birra fría bajo el bigote; o con el vecino de arena tras la batalla por clavar la sombrilla familiar en la playa, el PP y su camarada de partida Vox, han puesto en marcha lo que esperan que sea su particular y exclusiva “Canción del Verano” al más puro estilo pegadizo de Georgie Dann, a fin de que vaya criando poso de cara al próximo curso político, en el que se nos vienen encima las famosas, a la vez que temidas, Elecciones Generales… El tema escogido de tabarra siestera es el diabólico plan concebido por el semper malignus Pedro Sánchez para asegurarse los votos cautivos, ya saben: la regularización de inmigrantes, y lo de la ley de nietos de abuelos expatriados.

Si nos molestamos en analizarlo a fondo, nos daremos cuenta que no deja de ser y semibulo más para ignorantes y voceadores áulicos… El primer supuesto, es radicalmente falso: ningún regularizado tiene derecho a voto. Ninguno. Por el simple hecho que no es lo mismo (aunque se quiera confundir con malicia) regularizado que nacionalizado. Lo segundo requiere muchos años y dificultades, y exigencias, para lograrlo (doy fe como ex Juez de Paz), salvo que sea Yaminn3 Yamal, claro, que entonces sí que sí… Sin embargo, estos embustes corren como el fuego en monte seco.

En cuanto al segundo supuesto, si escarban en las estadísticas y datos oficiales, verán que, si es cierto que se habla de dos millones y medio, son los que siempre ha habido y menguando conforme iban muriendo en el extranjero. Pero es una cifra mediática para cocinar la mentira… Por cierto, y curiosamente, ahí están incluidos esos descendientes de los sefardíes españoles expulsados por los Reyes Católicos, y cuya ocurrencia se debió a Mariano Rajoy. Exlíder de los que hoy protestan por lo mismo. Fue con una Ley promovida en 2015 cuyo plazo finalizó en 2019. Por si quieren saberlo, se nacionalizaron 685.257 judíos de ascendecia sefardita. Los de Pedro, con apenas un siglo, y los de Mariano con casi 500 años… Y yo creo, sin entrar en mayores valoraciones, que acumulan más derecho, por simple lógica, los de mayor cercanía histórica. Y todos mis respetos para los nietos de los exilados por causa de la guerra civil u otras, y para los tataranietos con chorreras de aquellos judíos toledanos.

Pero no me voy a meter en esas éticas y estéticas… Así que sigo con las matemáticas de números, si me lo permiten, aunque me meta en viña ajena que pertenece a mi amigo Juanba. Según datos oficiales, de los 800.000 exilados aproximados en sudamerica por tal motivo, alrededor de 600.000 descendientes de segunda generación han solicitado la nacionalidad, de todos los cuales la han obtenido unos 250.000 hasta el momento… Vale. Seamos optimistas y generosos y supongamos que se les regala a todos. Serían el 0,017% del total de la población española, residentes sin votos incluidos. Además de que, al igual que en España, no todos acuden a las urnas (fuera, menos que dentro). Así que, según tales datos, díganme en qué perjudica esta nimiedad al PP. En nada. Lo mismo que no perjudicó en nada la nacionalización de los semitas por parte de ese mismo PP al Psoe… Además, y encima: nacionalíceme, oiga, que una vez nacionalizado yo votaré a quién me dé la soberana gana.

Todo es un burdo montaje para entretener al personal entre gol y gol de la selección, y añadir más mierda y confusión, si cabe. Cualquier falsedad o deformación es bienvenida… Vox en esto no se para en barras: como su maestro Hitler hizo en Alemania, manu Meïn Kampf, lo que proponen es que no vote ni un solo español fuera de los Pirineos. Ellos saben perfectamente que su caladero de votos por hipnosis es en vivo y en directo, sobre el terreno, y que fuera tienen poco predicamento… Por eso proponen tan radical e innatural medida, para que lo del exterior no diluya lo del interior. Esa es su estrategia y su Prioridad Nacional, por muy anormal que sea, o sub-normal que parezca. La cosa es que también comulgan con ellos sus entregados socios de corrala que aspiran al cortijo entero.

Ante este panorama, y ésta tan descabellada propuesta, yo me pregunto un par de cosas, a saber: Si están tan seguros de que la izquierda (el sanchismo) está acabado, y de que ellos se dan como ganadores en las del año próximo, ¿a qué estas sucias tretas basadas en la mentira?.. Lo lógico, prudente y de sentido común, es que, si están en clara ventaja, actúen con limpieza y liberalidad, y así rascarían más votos. Premia más la largueza que la mezquindad… Y lo segundo que se me viene a la cabeza es consecuencia de lo primero: digan lo que digan, no tienen claro que vayan a ganar. Presumen de lo que no tienen en el bolsillo como una táctica, y, si tienen algo, son dudas y temores de que, con mucha suerte, se queden como están.

Aunque eso tampoco sea bueno para este país… A España no le conviene ningún gobierno de coalición, dado lo experimentado y que, visto lo visto, aún puede ser mucho peor. Una mayoría solvente del PP o del Psoe antes de que ambos tengan que traicionarse vendiéndose a sus extremos. Porque ya se ha visto últimamente que Feijóo hace cucamonas a los independentistas catalanes con que, de lo pasado, todo olvidado. Igual que hizo su cartelero Aznar con Pujol, que llegó a hablar catalán en la intimidad… O la última espantada: semanas antes, perjuraba que en lo nacional no pactaría con Vox, y días después, dijo todo lo contrario, que lo que tú quieras, querida. Indignidad total…

Aunque lo mejor sería que se centraran ambos en lo posible, y que si tiene que existir una coalición sea entre ellos, excluyendo toda escoria nefasta que ha medrado tanto a la izquierda como a la derecha… Eso, se me dirá, sí que es una utopía. Pues quizá que, para entonces, los burros vuelen, vale, pero que no se sienten en los puestos de poder. Entonces sería posible que el sentido común, la lógica y el buen gobierno se dieran la mano en este país de cainitas puros… Un servidor, a nivel personal, claro, sueño con esa posibilidad de entendimiento, respeto, colaboración y buenas prácticas, aunque me cataloguen de pobre iluso.

Mientras tanto, los moderados escasean más que los tréboles de cuatro hojas, y los desquiciados y aprovechados salen como la mala hierba… Las personas – lo noto hasta en las de cercanía – oscilan entre los extremos de la polarización como un péndulo enloquecido. Mi problema, o mi suerte, es que, posiblemente, yo no vea el final de esta partida de tahúres y trileros, pues ya me parece ojear mi gatera de salida. Pero, eso sí, no puedo evitar sentir cierta inquietud por mis nietos (hablando de nietos extranjeros que van a volcar las elecciones). ¿Habrán aprendido algo?.. ¿Sabrán arreglarlo a tiempo?.. ¿Podrán reorientar la democracia?.. ¿Discurrirán un sistema más cabal y justo?.. Yo no pienso poder verlo, pero sí que me apuntaría a una porra.

        Miguel Galindo Sánchez / info@escriburgo.com / www.escriburgo.com

Escriburgo

Durante 30 años fue vicepresidente de C.O.E.C.; durante 20 años Juez de paz; durante 15, Director de Caritas... Es autor de cinco libros. - Ha fundado varias ONG's, y actualmente es diplomado en RSC para empresas; patrón de la Fundación Entorno Slow, y Mediador Profesional.