CENTROS LOGÍSTICOS

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El país que, desde su fundación, ha sido el paradigma de la libertad, EE.UU., en la actualidad se está convirtiendo en un gigantesco penal, bajo la mano del gobierno de Dónald Trump… Más de 32 personas (que se sepan) han muerto en custodia en las nuevas cárceles del Ice en lo que va de año, y desde el escándalo de Abú Grahib del 2004. Y muy pronto serán muchísimas más. No lo creerán, pero hay, al menos, 73.000 personas registradas en esos Centros de detención y procesamiento (son cifras achicadas por la Administración americana) incluyendo una indeterminada cantidad de niños separados de sus padres y familias. No existe un número oficial en Border Patrol, o Ice, la policía paralela de Trump, que oculta sus registros, si es que los lleva.

Su megalómano y enloquecido presidente, prometió quitar de en medio a 15 o 20 millones de personas, y su jefe de tal fuerza coercitiva, un tal Ted Lyons, dijo que se conseguirá “utilizando un proceso de deportación como el de Amazon Prime, pero con humanos”… Tales fueron sus palabras, y en ello andan, con una partida presupuestaria extraordinaria de 82.000 millones de dólares, y creando una red enorme y monstruosa, de lo que eufemísticamente llaman “Centros de Logística Humana”, para llevar a cabo la misión, con enteras garantías, de los que ya hay unos cuatrocientos centros de detención abiertos y activos; una veintena de ellos con capacidad superior al millar de personas; y el mayor de todos, en El Paso, para encerrar a 3.000 seres humanos.

El plan es construir 16 nuevas instalaciones regionales de “Procesamiento” masivo. Así las llaman, pero se destinarán a ingreso, control biométrico (esto suena espeluznantemente a racismo nazi) y deportación. Tendrán una capacidad cada una de 1.500 personas… También se están “adaptando” siete grandes almacenes industriales para alojar a 10.000 personas en “estacionamiento” – así los llaman – más prolongados. Su proyecto es aumentar el aforo a 92.000 antes de que termine el año; dos antes de las próximas elecciones generales. Para conseguir llenarlos “a plena productividad” (así lo dicen) se ha puesto en marcha una campaña de reclutamiento masivo de agentes especiales, de los que, sobre Enero, ya se habían enrolado 12.000 de esos “neo SS”, por llamarlos de alguna manera. Todo este operativo será integrado en una macrounidad de operaciones bajo el nombre de US TEACH FORCES.

También se están ampliando oficinas a modo de “Comisarías” de investigación. La revista Wilred tuvo acceso a 150 (son muchas más) contratos de arrendamiento y ampliaciones de locales que se están gestionando de manera deliberadamente opaca, bajo premisa de amenazas a la seguridad personal. Se expanden en todo el país, en espacios fronterizos, y en grandes áreas metropolitanas, cerca de escuelas, guarderías, centros de salud, templos, etc., de comunidades que quieren borrar del mapa… Todos estos datos de cifras son ya semioficiales, y otros han sido filtrados por empresas, entidades y periodistas independientes, y que se han recopilado en un artículo de E.P.-16/02.

Pero esto no puede hacerlo Trump él solo, si no es con la colaboración de gigantescas empresas como Ántrophic, o Palantir, que ayudaron con su tecnología al secuestro de Maduro; o Ámazon, bajo su timbre Ring, Metha, con el desarrollo de sus gafas inteligentes, y otras tantas de menor relevancia… Alex Karp, un investigador independiente que corre el riesgo de ser “neutralizado”, llama a todo esto “La cadena de matar”, y dice que resulta muy sospechoso la reciente estampida de ingenieros y técnicos de las grandes empresas de IA, para evitar ser alistados para llevar a cabo esta limpieza humana.

Igual decía no hace mucho Rachel Maddow, presentadora de la Cadena MS Novo, que “cuando construyen infraestructuras de este tipo en grandes cantidades, pueden empezar siendo para inmigración, pero quedan disponibles indefinidamente para cualquier otro uso”… y es ese un comentario como muy acertado. Como aquél otro de aquella otra Alemania de Hitler: “primero vinieron a por los judíos, luego a por los comunistas, pero ahora vienen a por nosotros”…  De hecho, desde que el ICE está activo, ya ha detenido a cerca de doscientos ciudadanos estadounidenses puros. Pero esta reportera añade que “Trump se prepara para enfrentarse al desencanto del pueblo americano, y, en ese momento, acabar con su soberanía democrática”, y, la verdad, estamos muy cerca de poder verlo.

Si a mí, hace tan solo que una década, me hubieran dicho que iba a ver todo esto, y a escribirlo denunciándolo en mis artículos, no lo habría creído en modo alguno. Ni harto de vino Hubiera pasado como un mal sueño, una distopía… Sin embargo, se está haciendo realidad. De hecho, ya es casi realidad. Y, como digo al principio, en un país que luchó en la última Guerra Mundial contra el fascismo y por las libertades en Europa, no hace apenas un jodido siglo… Si esto no es para mover nuestro pensamiento, ya me dirán ustedes entonces por qué merece la pena preocuparse en nuestra puñetera actualidad.

Porque, si esto está ocurriendo en la nación que teníamos como “garante de los derechos humanos”, y siendo de las primeras potencias del mundo, ya me contarán, con todos los “muñecopyantes de Trump” que también aspiran a gobernar en el resto de las naciones, que aún se llaman “libres”, o se tienen por democráticas… Yo lo vengo diciendo y repitiendo en mis artículos hasta la náusea: si vemos lo que está pasando, y, sin embargo, los seguimos votando – y cada día más – es que esta locura, como un pavoroso virus, ha invadido nuestra capacidad de raciocinio, y nos estamos echando en brazos de un fascismo mundial que supera el anterior conocido; de un nazismo que convierte a los países en estados carcelarios, donde las primeras víctimas serán los inmigrantes, y las siguientes seremos los ciudadanos…

El no verlo… mejor, el no querer verlo, es la ceguera voluntaria que nos estamos tejiendo a nosotros mismos. No deja de ser una forma de suicidio social; de una decadencia cultural; del ocaso de una civilización… a mí, como ustedes comprenderán, a estas alturas tan solo me queda un ruego personal: que el Dios al que pille de guardia, me evite vivirlo.

MIGUEL GALINDO SÁNCHEZ // www.escriburgo.com // miguel@galindofi.com

Escriburgo

Durante 30 años fue vicepresidente de C.O.E.C.; durante 20 años Juez de paz; durante 15, Director de Caritas... Es autor de cinco libros. - Ha fundado varias ONG's, y actualmente es diplomado en RSC para empresas; patrón de la Fundación Entorno Slow, y Mediador Profesional.