ABOGADO-ESTADO

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Me entretengo ojeando – de ojo, que por eso lo escribo sin hache – los titulares de un periódico (E.P.17-4), y me encuentro con uno que me llama amucho la atención, aunque no debiera llamármela, dado cómo funcionamos en este país: “Hay gente cobrando dinero público para pelear contra el interés público”… Así que me empapo el reportaje, a ver si dice algo sobre lo que anuncia el titular, o tan solo es un truco para atrapar al lector y luego contarle el cuento de la pipa rota. Pero no, este tema tiene su miga.

Entrevistan a un periodista murciano, Rafael Méndez, que ha escrito un libro, que, ya su título tiene molla: “Los dueños del Estado. Altos funcionarios que mueven los hilos del poder en España”, creo que editado por Península… Y no deja de sorprenderme, pues tampoco deja de ser una Clase dentro de la Casta, la que se revela en el mismo. Si a cualquier juancalles le preguntaran qué es un Abogado del Estado, seguro que, más o menos, diríamos que son letrados que ejercen su oficio defendiendo los intereses de ese mismo Estado, como es natural y se deduce de su propia noción, ¿no?..

Pues sí, pero no… Más bien son abogados que trabajan para lo uno y su contrario, con patente de corso para poder hacerlo. Como los antiguos bucaneros que pirateaban contra o para la Corona. Según el botín, claro… Pone un ejemplo concreto muy claro: “los Abogados del Estado que habían hecho la Ley de Puertos, se habían ido a la actividad privada a explicar a las empresas, por un pastizal, claro, cómo beneficiarse o burlar la ley para ir contra de “Puertos del Estado”… Y es uno específico entre otros muy variados ejemplos. Puede que un servidor, que se ha caído de un guindo, y otros servidores como yo, piense que esto, como poco, es una falta de ética, una sinvergonzonería en román paladino.

Pues será todo lo escandaloso que parezca ser, pero es lícito, esto es, perfectamente legal. No se considera una práctica corrupta, aunque apeste a eso mismo. Se hace con todo el permiso… Muchos arbitrajes contra el Reino de España – como se llama la cosa en su nomenclatura –  los llevan Abogados del Estado con excedencia, que, sin perder su plaza, se dedican a pleitear contra el propio Estado, a veces hasta en nombre de fondos soberanos extranjeros. Así, por el morro… Y esto lo hacen transparentemente, hasta se puede leer en sus propias webs. Y nadie, que se sepa, ha puesto, o intentado poner, límite a esta barbaridad. Ni gobiernos de izquierdas ni gobiernos de derechas. No se les dice: “bueno, vale, hágalo, pero ya sabe que entonces aquí ya no puede volver”, que es lo lógico… Pues no, ni eso, hay algunos de ellos que han llegado a decir a su ministerio, llegado el caso: “si nos encabronan, no salen los papeles”. En pocas palabras, el Estado no es capaz de imponerles, al menos, un régimen de incompatibilidades que pueda frenar estos desmanes. Existe una resistencia atroz… “Los Abogados del Estado tienen mucho poder. Si te firman un informe en contra te pueden bloquear”, cita el autor de uno de los declarandos. Pues apañados vamos, cuando nosotros, los usuarios de a pie, creíamos que eran los Capitanes Trueno del país…

Yo, personalmente, claro, y con los debidos respetos, me parece muy bien que un Abogado del Estado pueda pararle los pies a cualquier político, o ministro, por muy senescal que sea, porque quiera colar una ley de matute, de las que no se ajusten a derecho, que haberlos háylos y no pocos; pero que jueguen a todos los palos de la baraja como consumados cuatreros, no me parece nada bien. Quieren ser todos los jugadores de la mesa, y eso, discúlpenme, es convertirse en algo muy parecido a una mafia.

“Si le digo que me haga un informe diciendo que es de noche se la arreglan para para argumentarlo aunque sea mediodía”, le dijo un Secretario de Estado a R. Méndez… De hecho, hasta en los propios Ayuntamientos, cualquier buen abogado y/o consejero legal, sabe perfectamente que igual se puede pergeñar un Informe en contra de un Informe a favor de la misma cosa. Es cuestión de coger perspectiva desde distintos enfoques. Incluso puede ser objeto de cierto chantaje, llegado el caso… Luego, afirma un político: “te coge el expediente Manos Limpias, y acabas frito”… Entonces, no hay que preguntarse mucho dónde reside el poder, ¿no?..

Habla de un caso en el gobierno de Sánchez en funciones, en que uno de esos informes estuvo a punto de paralizar la propia Administración del Estado, donde las Comunidades Autónomas debían haber sido transferidas con seis mil millones de euros, y la Abogacía del Estado en Hacienda emitió una sola y simple “opinión jurídica” , que estuvo a punto de liarla parda. No son jueces, pero mandan más. Tan solo creía que un gobierno en funciones no podía ejercer las funciones de gobierno… ¿Cuándo se sabe que uno de estos ilustres iletrados no está actuando a favor de intereses ajenos al bien común?.. Yo no lo sé.

Pero sí que hubo un abogado que escribió en un artículo académico lo que él llamaba “Puertas Abiertas”. Dice así: “sales a la privada, y al día siguiente puedes regresar al ministerio a preguntar por el asunto que llevabas”, y es el profesional que se fue a la privada por una excedencia, y que pleitea contra el Estado defendiendo a las compañías eléctricas por lo del “Apagón General”, y que, al final, ya lo verán, pagaremos con el dinero de nuestros bolsillos, que es, en definitiva, ese dinero público que ellos “defienden” o atacan, según su conveniencia.

En los arbitrajes internacionales de las renovables, España se juega miles de millones, y con ese dinero las empresas pueden fichar a los mejores abogados, que, en muchos casos, son los del Estado, y se hacen de oro a dos bandas… Y tan felices y satisfechos. Naturalmente (y es mi personal opinión, conste en aquesta acta) que sea legal no quiere decir que también sea moral. Las leyes no siempre respetan los principios éticos. Y los llamados “Valores Humanos” ya se están contabilizando en valor de mercado… Ya saben: tanto puedes achantar, tanto puedes valer. Es lo que hay.

        Miguel Galindo Sánchez / info@escriburgo.com / www.escriburgo.com

Escriburgo

Durante 30 años fue vicepresidente de C.O.E.C.; durante 20 años Juez de paz; durante 15, Director de Caritas... Es autor de cinco libros. - Ha fundado varias ONG's, y actualmente es diplomado en RSC para empresas; patrón de la Fundación Entorno Slow, y Mediador Profesional.