INMIGRANTES

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Jesús fue inmigrante desde que nació (o mejor, desde que lo nacieron) puesto que, si hacemos caso al Nuevo Testamento, su Padre, Dios, lo mandó a este jodido mundo en misión especial… Pero es que, apenas tomar tierra en Belén, su familia tuvo que emigrarse a Egipto porque unos bocazas de Magos le soplaron a Herodes en visita plenipotenciaria, que pasaban por allí para cumplimentar a un tal Rey de los Judíos guiados por una estrella que los estrelló en el palacio del tetrarca… Así que el tal, pensó como la gente piensa hoy de los que vienen: que iba a quitarle el curro. Y como él tenía el poder, pues no ordenó otra cosa que matar a todos los nacidos como una “prioridad nacional”.

Así que al futuro Cristo tuvieron que reexilarlo, apenas llegado allí, a la tierra de los faraones, para salvarle el pellejo y ver de vivir allí dignamente. La cuestión es que, en vez de hacerlo en patera, lo hicieron sobre cabalgadura de rocín y con lo puesto… Esta es la esencia de la condición de cualquier inmigrante de cualquier época y lugar: verse impelido a abandonar su propia tierra por pura necesidad de supervivencia. Lo de dar acogida y asilo a quién lo necesita, ya lo hizo preponderante en su prédica posterior: “Tuve hambre y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui forastero, y me acogisteis”… Es justamente exacto a lo que hoy procuramos NO hacer..

Lo cierto y verdad es que Jesucristo, en la actualidad, como palestino de nacimiento que era, hubiera sido también extranjero en su propia tierra… Bueno, lo seguro es que, el estado judío de hoy, para no tener que recibirlos como inmigrantes, lo que hace es invadirlos, masacrarlos y robarles su tierra, mediante el envío de colonos ortodoxos que se encargan de rematarlos en su propia patria. Es mucho más efectivo con el poder de la fuerza y la impunidad en sus manos. Justo lo contrario a la doctrina del galileo aquél, que puso como bandera del cristianismo la Parábola del Buen Samaritano. “Cuando le hicisteis al más débil de mis hermanos, a Mí me lo hicisteis”.

Perro lo desgraciadamente curioso del caso, es que, en occidente, son los partidos que se autodenominan cristianos (mejor, católicos) los que practican en sus políticas lo contrario a sus enseñanzas, y extienden el odio hacia el que viene a pedir pan y trabajo, por el mero hecho de que tiene hambre y necesitan comer… Y extienden mentiras, aun sabiendo que lo son… Dice Octavio Quesada en el Blog de la Universidad Evangélica de California que “Jesús fué un  inmigrante, y todos los cristianos somos inmigrantes”, y no voy a discutir una verdad que, aún no siéndola, debería serla… Lo que pongo en legítima duda es la afirmación de dar por hecho a “los que somos cristianos”, porque no lo somos, es mentira… Yo, por lo menos, no me considero tal porque tampoco me considero el inmigrante que bien podría ser. Pero tampoco lo veo en la aptitud, ni en la actitud, de los demás. Y mucho menos en las de los que votan y ayudan a sus verdugos a obtener el poder que los margina y persigue.

Y eso es porque aún estamos más cerca del Antiguo Testamento que del Nuevo. Más cercanos al sangriento Jehová que al bondadoso Padre… Cuando Moisés bajaba del monte Nebo y se encontró al pueblo adorando al becerro de oro, el Propio Jahvé que en las Tablas de la Ley le había grabado el quinto mandamiento de “no matarás”, lo que hizo fue ordenar la muerte de todos los juerguistas, que los consumió con su fuego vengador. Un contrasentido sangriento. Como cuando, tras cada victoria contra los pueblos que conquistaban, ordenaba a su pueblo elegido pasar a cuchillo a mujeres y niños. Otra contradicción entre las muchas de aquello que decimos venerar.

Netanyahu, en su Israel, se las da de líder del pueblo elegido por su cruel dios mosaico… Trump se las da de lo mismo, pero neotestamentario, y es Jesucristo, asegura, el que le sopla a la oreja que arramble con todo lo que no se someta a su enfermizo narcisismo… Putin hace lo mismo bajo su otro peculiar y extraño cristianismo ortodoxo, que convierte su guerra en cruzada. Vale… ¿De qué nos las damos nosotros aquí para declarar leyes de igual intención a las de la pureza aria erigidas por el nazismo?.. Empezamos con una “prioridad nacional”. Seguimos con un triaje social, y terminamos con una exclusión racial. Solo es un paso detrás de otro.

Mohamed Diagne es un joven negro de los llegados en patera a nuestras costas e ingresado en el Centro de Acogida, de esos que, según la gente que cree a pies juntillas lo que a otros les interesa, vienen a violar, robar y matar… El pasado Septiembre, vagando por el Puerto de Cartagena, vio cómo una mujer, Pepita Ortas, calló al mar desde el muelle, y, sin pensárselo dos veces, se tiró al agua y la rescató, salvándole la vida…. Este senegalés de 23 años estaba tan aturdido como los políticos locales, que acudieron y aprovecharon para marcarse un selfie, como un chotis, y prometerle tanto y cuánto.

Pues bien, han sido los primeros en negarle los papeles de la residencia y ser rechazado por Extranjería para poder optar a la regularización. Esa ha sido la verdadera respuesta… Piden el Certificado de Penales, pero no vale de nada que haya salvado una vida en un acto de generosidad solidario. Eso no les sirve a los de la Administración… Ya solo me queda pensar en que es un poco negro de más, y si es por eso, entonces… pero, claro, no, aquí no hay racismo, España no es xenófoba, esto es otra cosa, quizá un error burocrático, o en la cadena de mando.

Yo sé que a Mohammed no le va a faltar la ayuda de una familia agradecida. Estoy seguro de ello… Con o sin papeles. Pero es un hecho, claro y concreto, diáfano, que a estos seres humanos no se le aplica otro reconocimiento que el de su raza, ni otra justicia que la “prioridad nacional”; que no mira ni la calidad, ni la cualidad, de las personas, sino otras cosas más inconfesables… Aquí se mira con lupa el mal que te pueden hacer antes de que lo hagan, si es que lo hacen, pero no valoramos en nada el bien que sí pueden haber hecho. Como los hipócritas y fariseos aquellos de los que decía Jesús, el Cristo, que eran como sepulcros blanqueados…. Pero, eso sí, vamos de justos por la vida.

MIGUEL GALINDO SÁNCHEZ / miguel@galindofi.com / www.escriburgo.com

Escriburgo

Durante 30 años fue vicepresidente de C.O.E.C.; durante 20 años Juez de paz; durante 15, Director de Caritas... Es autor de cinco libros. - Ha fundado varias ONG's, y actualmente es diplomado en RSC para empresas; patrón de la Fundación Entorno Slow, y Mediador Profesional.