SUCIOS SOCIOS

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Cuando hace semanas, publiqué un artículo sobre los Abogados del Estado, se me llamó de todo, desde lo más tibio de “exagerado” a lo más fuerte de “incendiario”, pasando por el en boga de “manipulador”, añadido al silencio de esa inmensa mayoría a la que, quizá por propio interés, o desinterés, otorgamos la frase-pomada de “el que calla, otorga”… Sea como fuere, fué un escrito que levantó cierta polémica, por cierto que inesperada por mi parte, al creer que mis lectores son ociosos a las historias sobre la farragosa Administración del Estado, en cuyo fárrago, por cierto, se pierden miles de millones de euros. Y mucho más cuando mi firma es la marca blanca del supermercado.

Sin embargo, yo no soy un tipo imaginativo, aunque unos cuantos así lo crean. No tengo esa capacidad de fantasía para crear esas espectaculares tramas, ni estoy dotado de inventiva suficiente como para creer que esas monumentales estafas (igual se pueden llamar robos, no lo sé) se puedan dar al amparo de las leyes… Se me olvida a menudo que lo legal igual puede ser inmoral, y que en éste nuestro país, solemos cuidar más de lo estético que de lo ético. Y eso es lo que pasa en las verdaderas, auténticas y genuinas Cloacas del Estado: las cloacas intestinas de las otras cloacas que nos cuentan; los hacedores, posibilitadores y trabajadores (también podría decir manipuladores) de una legislación que luego utilizan en beneficio propio.

Por eso mismo que, a todos aquellos que me lean y estén interesados en saber de esta especie de  “corrupción legalizada”, antes de expresar su opinión sobre mis muy humildes escriturajos, lean el libro del periodista investigador, murciano por cierto, Rafael Méndez: “Los Dueños del Estado”. Esos altos funcionarios, si bien no todos, claro, que mueven los hilos del poder en España, incluso por encima de la clase política que tan mal conocemos nosotros y tan bien conocen ellos. De hecho, podríamos decir, si se me permite, naturalmente, que son los que, desde su subterráneo, manejan la maquinaria legal y mueven los hilos visibles de la política, mientras se ocultan y camaleonizan corporativamente… La cueva semioculta de esa cosa que se llama “Consejo de Estado”, retiro dorado de todo alto quisque, ¿para qué sirve, en realidad?. Es tan solo que un ejemplo de entre muchos.

Nombres, fechas, contactos, lugares, hechos probados y comprobados… todo muy detallado y documentado. Deslía el autor las espesas conexiones entre los juristas del Estado con los políticos, los bancos, las grandes empresas del Íbex, artistas y famosos, Hacienda, los altos apellidos compuestos, las evasiones fiscales, el deporte rey fútbol, e incluso con la Iglesia. Están en todos lados, como una santa ubicuidad… Pero, si no quieren ustedes quemarse la sangre, lo mejor es que no lean el citado libro. Termina uno por preguntarse en qué creer y en quién confiar. Solo hay una contestación: en la honestidad, en la gente honrada a prueba de bombas, pero eso cotiza menos que un puñado de garbanzos con gusano. Si bien, hay que decirlo, porque el autor así también lo reconoce, no todos esos altos funcionarios del Estado funcionan así, y una buena parte de ellos son dignos y serios en sus actuaciones. Dicho queda.

R. Méndez denuncia el sistema de “puertas giratorias”, al que yo prefiero llamar de “doble puerta”, como la doble moral, una para salir y otra para entrar… Toca el fraude en el sistema de las expropiaciones, jugando desde dentro y desde fuera; la monumental estafa de Afinsa (Fórum Filatélico) que recordarán ustedes como el timo piramidal de los sellos; todo lo que se ocultó bajo el caso Perales por aquél beso furtivo, debajo del cual se ocultaba lo de Piqué y la Federación Española de Fútbol, y el sucio por petroleado dinero saudí; los equívocos arbitrajes internos que se hacen entre ellos; los chanchullos financieros con eléctricas y telefónicas, con empresas que cotizan en Bolsa; lo de la ACS de Florentino Pérez…

Suficiente como para salir uno disparado a la ducha y restregarse con estropajo de esparto cartaginés… Un conocido jurista norteamericano, creo que Herbert Smitch, que pleiteó con ellos por el asunto de las renovables, que se cargó Zapatero tras prometer lo contrario y arruinar a un buen montón de pequeños inversores, dejó escrito: “Pleitean contra el Estado que los amamantó, y que los apoyará, magnánimo, una vez terminado su recreo”. Una frase muy gráfica y acertada que pone de relieve la legal irregularidad que permite tales excesos.

Como un servidor de los frailes es un poco atrasaíco de entendederas, ahora caigo yo en la terminología al uso que utilizan algunos políticos (puede que sean muchos) cuando se venden “filtraciones” y se facturan como “servicios de asesoría” a través de sociedades interpuestas, sean propias, de amiguetes o de la familia… ¿Les suena a algo reciente?.. Pues bien, en todas estas cuestiones existe la amanuencia de un jurista del Estado “en excedencia” que trabaja tanto para el sheriff como para los cuatreros. Limpiamente.

Por si acaso, he de hacer observar que no estoy haciendo publicidad de ningún libro, aunque pueda parecérselo a algunos álguienes que suelen tirar al bulto… Lo hago en apoyo al artículo que cito al principio, y mostrando la fuente de la que escancio mis datos. Queda pues aclarado… Pero piensen los que suelen pensar: ¿Cómo es posible que el Secretario del Consejo de Administración de la empresa en la gran estafa de Afinsa, fuera a la vez Abogado del Estado en ejercicio?.. ¿Cómo puede salir eso en el juicio sin que a nadie le importara ni se moviera una sola pestaña?.. ¿Por qué la Abogacía del Estado concedió compatibilidad durante décadas, y solo dejó de otorgarlas cuando todo se aireó en la prensa?.. ¿Cómo es posible que un letrado del Consejo de Estado, sea a su vez Consejero del banco andorrano que escondía el dinero sucio de Pujol y muchos otros?.. Es lo que se pregunta el autor, yo mismo, y hasta puede que usted también.

Miguel Galindo Sánchez / miguel@galindofi.com / www.escriburgo.com

Escriburgo

Durante 30 años fue vicepresidente de C.O.E.C.; durante 20 años Juez de paz; durante 15, Director de Caritas... Es autor de cinco libros. - Ha fundado varias ONG's, y actualmente es diplomado en RSC para empresas; patrón de la Fundación Entorno Slow, y Mediador Profesional.