LOS ELEGIDOS

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De la Espriella, el flamante presidente de ultraderecha (van ganando espacio) de Colombia, se ha estrenado con un desgraciado y lamentable terremoto que ha asolado a su país… Y se ha lucido. Lo primero que hizo fue reconstruir una iglesia, no procurar un techo a los que lo habían perdido. Lo segundo, fue, en vez de repartir comida y medicinas a las víctimas, repartir balones para que los chiquillos pelotearan entre los escombros. Y lo tercero fue un mensaje al pueblo, del que entresaco: “Las cosas de Dios, queridos compatriotas, solo Dios las sabe. Él decidió ponernos en esta prueba tan dura, y, en su sabiduría, lo hizo justo el día en el que comencé mi mandato”

Cojonudo, pues. Dios se quita de en medio a cientos – luego miles – de compatriotas, dejando a otros sin techo ni pan, solo para que él se luciera en el tránsito. Y lo hizo, naturalmente, “con su infinita sabiduría”… A ver quién es capaz de replicarle, si esto ha sido voluntad divina, por supuesto, a través de “su” palabra. Echarle la culpa, o no, a Dios (Él sabrá) siempre ha sido una muy buena excusa para salirse por la tangente. Y si no, pues también para eso está el diablo, que igual puede valer. Es muy cómodo. Pero resulta que la proliferación de catástrofes “naturales”, movidas por la aceleración del cambio climático, ya irreversible, es el efecto de una causa producida por el género humano, uncido al carro de sus insignes políticos. Pero no Dios.

Lo que ocurre es que él, como todos los de su extrema cuerda, son negacionistas fanáticos. Es la mejor forma para no asumir responsabilidades… Aunque el clima y el planeta les esté demostrando todo lo contrario. Cosas de Dios, dicen. Pero como ese fundamentalismo, tal que cualquier otro, se está extendiendo por todo el mundo como la peste, de manos y votos del neofascismo, pues así se porta y así se comporta. Dios está con él, al igual que está con Trump, su compadre; como lo está con Miley y sus milagros; y con Netanyahu, bajo la etiqueta de Jehová; al igual que con Putin, pero en plan ortodoxo.

Por cierto, que el gran tótem Trump, nada más ocurrir la desgracia, le prometió ayuda de medios y económica para dar de comer al hambriento, de beber al sediento, vestir al desnudo y acoger al que no tiene techo… Exactamente igual que le prometió a Venezuela cuando el suyo, ahora que es la finca de su exclusiva propiedad con Delcy, “la bienmandá”. Así que puede esperar sentado el aguinaldo… Yo me imagino, eso sí, que los tendrá en sus oraciones; y no se olvide que él y Jesucristo son íntimos, de brazo en el hombro, como se dibuja a él mismo. ¡Hombres de poca fé!.. Uno de los alcaldes de las principales ciudades afectadas en Colombia, su alocución fue romper a llorar. ¿Cuál de las dos es la más auténtica?..

Sin embargo, toda esta especie son “los elegidos”… Es más, son los doblemente elegidos. Primero, han sido elegidos por nosotros desde las urnas; y luego han sido re-elegidos por Dios desde los cielos. O puede que sea al revés: que, al venirnos ya elegidos por Dios (como a Moisés) a ver quién es el guapo que no los vota, para que se abra una zanja a nuestros pies y nos trague. No, por “naide” pase… Así que, con estos personajes, y los que nos vendrán, nos toca lidiar en los tiempos que corren… Menos mal que, para mí y los de mi quinta, ya corre que se las pela (el tiempo). Y lo que se nos viene encima tan solo lo vamos a rozar de refilón, supongo, claro.

Luego está lo otro, y es lo que difunden toda esa banda de bandidos para tener narcotizado al personal… Los números de muertos y afectados facilitados por diversas organizaciones internacionales humanitarias, son el triple que las oficiales dadas por ese gobierno de camisas-pardistas. Mi edad me permite recordar que igual, exactamente igual, hacía Franco, para el que ajustarse a la verdad era reo de catastrofista, cuando no de izquierdista. Esas son, y no otras, las armaduras de las dictaduras.

Y es a lo que tenemos que hacernos, ya que así lo queremos y lo hemos votado… Aquí, en nuestro roal nacional, donde Vox ha secuestrado – que se ha dejado de buen grado – al PP, son las pautas que están siguiendo: prioridad nacional previa censura de lo normal. O en román paladino: tragar hostias como panes de Carrasca, y el que quiera pan que se lleve hostias, con perdón… Todo lo demás, como en el Evangelio, “nos será dado por añadidura”… Bueno, me dirán algunos, si eso fuera así, que con luego votar a otros, todo arreglado. ¡Santa inocencia!.. Cuando copen el poder, el igual que ha hecho Putin; lo mismo que ya está haciendo Trump; cambiarán las leyes electorales, la transparencia de resultados, y perseguirán toda  libertad de expresión y oposición, para convertir la democracia en dictocracia.

No es la primera vez que ocurre, y tampoco será la última… De momento, ya lo están viendo, todos estos facinerosos ponen a Dios de su lado. Ya lo hacían los antiguos reyes medievales, que eran tales reyes, o reyezuelos, “por la gracia de Dios”… también aquel Caudillo, también, y así se hacía saber a la plebe apoquinante. De hecho, están intentando convertirse en un nuevo sacerdocio de la vieja religión predominante, como Pinochet, precursor de los actuales, al que también la Iglesia llevaba bajo palio.

La católica (aún no cristiana) debería tener vela en este entierro que empieza a desfilar, pero, de momento, calla “prudentemente”, claro, como siempre, a ver cómo se desarrollan los casos y las cosas, para alinearse – y alienarse – al lado de lo que más convenga a sus intereses, como es su costumbre… Este Papa, aparentemente, no está por la labor; pero son el cardenalato y el obisperío los que mandan en el santo cotarro. Así que, hoy, como ayer, amigo Sancho, con la Iglesia habemus de topar, si ese tal Dios que han secuestrado los que mandan, no pone remedio.

MIGUEL GALINDO SÁNCHEZ / miguel@galindofi.com www.escriburgo.com

Escriburgo

Durante 30 años fue vicepresidente de C.O.E.C.; durante 20 años Juez de paz; durante 15, Director de Caritas... Es autor de cinco libros. - Ha fundado varias ONG's, y actualmente es diplomado en RSC para empresas; patrón de la Fundación Entorno Slow, y Mediador Profesional.